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Altos

De qué hacer al cómo hacer para combatir la obesidad


Pese a las acciones realizadas en contra de problemáticas relativas a la nutrición en México, hasta ahora no se han tenido resultados positivos. Especialista recomienda implementar programas integrales y que los propios individuos asuman la responsabilidad de su salud

Por Ernesto Navarro / CUAltos
6 Febrero 2017

Las campañas que se han lanzado para combatir el hambre, la obesidad y la desnutrición en México no han sido del todo eficaces para disminuir los estragos que éstas ocasionan. Según resultados publicados recientemente sobre los avances de la Encuesta Nacional de Nutrición, las prevalencias de obesidad y sobrepeso indican un incremento en las mujeres y un estancamiento en el caso de los hombres.

Así lo señaló Martha Kaufer Horwitz, miembro del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, durante las Jornadas de Actualización de la carrera de Nutrición del Centro Universitario de los Altos (CUAltos).

“Esto lo que nos indica es que las campañas no han sido del todo efectivas. Sin embargo, las acciones individuales no se han evaluado como tal en cuanto al cambio de estilo de vida de las personas, que es lo que va a impactar en la prevalencia de las personas”, señaló la integrante del Sistema Nacional de Investigadores.

El presupuesto que se destina año con año para atender tan solo a la diabetes y la obesidad en México, es de alrededor de 85 mil millones de pesos, según datos publicados en 2015 por el Instituto Mexicano Para la Competitividad (IMCO).

La obesidad, por ejemplo, es una situación muy compleja, y las acciones que se deben de tomar para atacarla deben de ser bien elaboradas, puesto que, en general, éstas no abordan el problema de manera integral, lo que impide que se tengan resultados significativos.

“Sí hay acciones que podrían ser efectivas, por ejemplo, se ha aprobado el impuesto a los refrescos; la legislación para regular la venta y el expendio de alimentos en las escuelas y demás. Sin embargo, son acciones sectoriales, parciales. Esto resuelve pequeños problemas, pero no resuelve todo. Se necesita una estrategia que verdaderamente fuera adoptada por todos los sectores, y trans-sexsenal. Además de pasar de la etapa del qué hacer, al cómo hacer”.

Mostrar el valor de la salud a las nuevas generaciones será también fundamental para concretar procesos de cambio a futuro, sin dar por hecho que se tiene salud hasta el momento en el que el cuerpo requiere un medicamento, un diagnóstico o una intervención.

“Hablamos mucho del ambiente, pero nos olvidamos de las personas, del individuo. Las personas tienen que tomar la responsabilidad de su salud. La sociedad no puede estar esperando a que el ambiente mejore, sino que tiene que tomar las riendas de su salud, y poco a poco generar cambios y no esperar a que el entorno cambie”, reiteró Kaufer Horwitz.

En el caso de las instituciones educativas, la especialista señaló que éstas deben de tener una labor de concientización, no sólo en las áreas de salud, sino en todos los ámbitos, con la intención de que todos los profesionales de las diferentes áreas, dimensionen lo que significan este tipo de problemáticas sociales a nivel nacional.



Nota publicada en la edición 912