Foto: Axel Daza

Lagos

Una solución para la fluorosis


Con la utilización de nanotecnología, investigador del CULagos creó un filtro que elimina iones pesados del agua, lo que permitiría abatir las altas cantidades de flúor que hay en los pozos de la región

Por Dania Palacios
6 Marzo 2017

Como resultado de una  línea de investigación encabezada por Rubén Arturo Rodríguez Rojas, del Centro Universitario de los Lagos (CULagos), sobre el tratamiento de aguas con exceso de iones pesados, fue creado un filtro capaz de eliminar el flúor del agua.

Lo anterior propone una solución para atacar la fluorosis dental y ósea,  problema que aqueja a los habitantes de la zona Altos Norte desde hace más de una década, y que repercute hasta en las funciones cognitivas y renales.

Estudios de más de dos años lograron que, a través de nanopartículas sintéticas de hidroxiapatita —material que en su forma natural se encuentra en los huesos—, fueron eliminados iones pesados del agua de consumo humano.

“Con un estudiante de doctorado hicimos una hidroxiapatita sintética, que en contacto con el flúor,  lo retiene y es capaz de ser reutilizado para volver a filtrar el agua”, detalló Rodríguez Rojas.

El hallazgo científico será publicado próximamente, mientras que el prototipo del filtro está en proceso de ser patentado.

Rodríguez Rojas estima que el filtro tendrá un costo comercial de 700 pesos o menos, según las mejoras en el prototipo y el uso de materiales asequibles.

“El filtro que diseñamos es para ponerlo en una casa. Queremos ponerlo directamente en el pozo, para que se pueda hacer en tamaños mayores”.

Con pruebas en aguas de varias regiones de Jalisco que presentaban flúor en altas cantidades, el investigador asegura que el filtro puede ser utilizado también en las poblaciones aledañas al Lago de Chapala, donde se han presentado metales pesados y otros contaminantes.

“Iniciamos los estudios en esa zona (de Chapala), y también tienen excesos de ion flúor, de arsénico. Pensamos que ese mismo material puede ser atrapado, pero eso sería otro trabajo”.

El “efecto nano”, continuó Rodríguez Rojas, es parte de una nueva era de la ciencia que trata lo que no puede ser captado a simple vista: “El tamaño de las nanopartículas es un millón de veces más pequeño que el grosor de un cabello”.

Flúor, asesino silencioso

Un estudio realizado por María Isabel Pérez Vega, adscrita al Departamento de Ciencias de la Tierra y de la Vida, del CULagos, reveló que el exceso de ingesta de flúor afecta directamente las capacidades cognitivas de las personas.

Con una evaluación de los efectos de concentraciones de flúor en el ser humano, determinado por su presencia en la orina y experimentación con dosis controladas en roedores, Pérez Vega detalló que el flúor en exceso no sólo deteriora el sistema óseo, sino que también afecta las actividades básicas del cerebro, y en situaciones extremas provoca la muerte.

“Encontramos que tienen problemas de orientación, problemas para realizar una tarea que requiere memoria a corto plazo, y también de muerte celular”, detalló Pérez Vega.

La norma oficial mexicana indica que el agua de consumo o de uso diario debe contener máximo 1.5 partes por millón (mg/L) de flúor, y en Lagos de Moreno, por ejemplo, contiene hasta el triple del límite permitido.

“Hay una incidencia de fluorosis dental, esquelética; hay muchos pacientes relativamente jóvenes con daño hepático, que no tienen antecedente alcohólico, y se refiere una alta incidencia de pacientes con daño renal. La sospecha está en la calidad del agua”, agregó Pérez Vega.

De acuerdo con la Encuesta Intercensal de 2015 del INEGI,  en la localidad de San Juan de los Lagos, el 10.5 por ciento de las viviendas  tiene como fuente de abastecimiento pozos comunitarios o particulares. En el municipio de Lagos de Moreno lo hace el  12.7 por ciento de las casas, mientras que en Teocaltiche aumenta a un 18 por ciento.

La característica del terreno hidrotermático de  Lagos de Moreno, por su ubicación en la zona transvolcánica mexicana, propicia que los pozos de abastecimiento de agua contengan grandes cantidades de flúor.

María Isabel Pérez Vega señaló que, por la deficiente purificación del agua, aunada a la cadena de consumo de flúor en el agua por vegetales y carne, los habitantes de los Altos Norte de Jalisco se exceden en el consumo de esta sustancia.



Nota publicada en la edición 916