Foto: Jorge Alberto Mendoza

Costa

Expansión turística con sustentabilidad


Investigadores del CUCosta participan en estudio del Observatorio de Turismo en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas. Entre los problemas detectados en la zona señalaron que crece la demanda de hospedaje no regulado y el surgimiento de ciudades dormitorio

Por Eduardo Carrillo
3 Abril 2017

Puerto Vallarta y Bahía de Banderas se consolidan como destinos familiares para el mercado nacional durante verano, en tanto que en invierno se enfocan más al segmento “boda/romance/luna de miel”. A la par crece la oferta de hospedaje no regulado a través de sitios en internet.

En esta zona, como en otras de México, el turismo nacional desempeña un papel importante, y aunque hay limitantes en cuanto a los ingresos, esto no implica una restricción para vacacionar, consideró Alfredo Argentino César Dachary, quien coordinó un estudio del Observatorio Integral de la Región Turística de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas.

Sobre la composición de los visitantes a estos municipios de Jalisco y Nayarit, respectivamente, destaca que el mexicano viaja “generalmente en familia. Ese es el grupo mayor; el extranjero, generalmente de la segunda y tercera edad, va solo o en pareja”.

A ocho meses de haber sido creado el observatorio, su equipo de investigación, integrado por especialistas del Centro Universitario de la Costa (CUCosta), cuenta con los primeros resultados de encuestas aplicadas en julio-agosto y noviembre de 2016. Esta fase del estudio tuvo tres enfoques: oferta, demanda turística, además de aspectos urbano-territoriales.

Este fue un primer corte de caja a nivel de investigación. En la actualidad desarrollan otra encuesta para conocer el comportamiento de los primeros meses de 2017.

“Estamos trabajando con el Consejo Coordinador Empresarial y les hemos entregado documentos a ellos y a todo el sector”.

También les proporcionaron información a las autoridades gubernamentales. Una de las metas es posibilitar la toma de decisiones y establecer políticas que favorezcan “la vivencia del territorio y espacio urbano con criterios de sustentabilidad”.

Crece demanda en hospedaje no regulado    

De acuerdo con los estudios, uno de cada cuatro turistas se aloja en espacios no regulados, es decir, la casa de los amigos o bien rentan una casa o habitación. “Ese es un tema muy importante, que nos está guiando a nuevos trabajos”.

Al respecto, el académico del CUCosta, José Alfonso Baños Francia, dijo que con las plataformas virtuales se puede rentar un departamento o casa, lo que, aunque representa una opción para el consumidor, es competencia desleal para los hoteles, que tienen una planta laboral, pagan impuestos, requieren licencia de operación y certificaciones.

“Creo que está planteando un reto interesante en términos de políticas institucionales para ver cómo se pudiera regular”.

Sobre el tema urbano-territorial fue analizada la estructura urbana de ambos municipios y sus actividades: la hotelera, el comercio, la vivienda, entre otros aspectos. Además estudiaron el comportamiento demográfico en los últimos años.

Baños Francia comentó que una de las conclusiones de este trabajo es que se acelera el crecimiento poblacional de Bahía de Banderas, contrario a lo que ocurre en Puerto Vallarta. El primero creció en 40 mil habitantes de 2005 al 2010, en tanto que en el segundo, 35 mil.

Lo anterior se debe, en parte, al aumento turístico de Nayarit, y a una desarticulación de las políticas habitacionales, que priorizan la construcción de fraccionamientos en Bahía de Banderas, ya que en este municipio es más barato el suelo.

“Lo que está sucediendo es un fenómeno de ciudades dormitorio, como ha ocurrido en la Zona Metropolitana de Guadalajara”. Esto trae como consecuencia impactos sociales, ambientales y económicos, es decir, más desplazamientos por la lejanía, más consumo de energéticos, dificultades de movilidad y tráfico, entre otros.

Ante este panorama, Baños Francia planteó la necesidad de armonizar las políticas habitacionales con la actividad económica. “Sabemos que es difícil, porque tiene que ver con una cuestión de costo de suelo, pero a nivel institucional sería interesante que hubiera algunos incentivos, por ejemplo, para que los desarrollos habitacionales estuvieran más cerca de los centros de trabajo”.



Nota publicada en la edición 920