Foto: FOTO: Adriana González | Gaceta Universitaria

Estudiantes

Minera multinacional penetra en Ayotitlán


Indígenas de Manantlán detienen apertura de caminos.
Por Cristian A. Chávez*
12 Diciembre 2005
Ocurrió lo esperado durante largo tiempo, temido por muchos indígenas de la sierra de Manantlán, en el sur de Jalisco, ambicionado por millonarios empresarios que controlan el mercado internacional de minerales y por la gigante empresa minera, principal mina de hierro del país, Peña Colorada, que en Minatitlán, Colima, explotó este mineral, con la consecuente contaminación y acaparamiento de grandes volúmenes de agua y tierra. En efecto, esta industria penetró con su maquinaria en territorios de la comunidad de Ayotitlán, con la finalidad de hacer un camino para encontrar 50 mil toneladas de hierro en los cuantiosos yacimientos que están en terrenos de la reserva de la biósfera sierra de Manantlán, actividad impedida, sin embargo, por un grupo de indígenas nahuas de varias comunidades. La maquinaria derribó árboles, avalada por presuntos permisos otorgados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, situación que despertó la inconformidad de muchos habitantes de comunidades como Telcruz, la población más cercana donde ocurrieron estos hechos, y Ayotitlán. El motivo de las acciones de la minera responde a unas supuestas “pruebas exploratorias” que, según información publicada por medios de comunicación, “es comparable a que un doctor, para efectuar unos análisis, extrajera toda la sangre de un cuerpo”. En el interior de la comunidad existen diversas posiciones. El comisariado ejidal ha apoyado la entrada de la minera y expidió una autorización “de la asamblea” para comenzar con estas llamadas “pruebas”, mientras que uno de los principales grupos en contra es el Consejo de mayores, máxima autoridad tradicional de Ayotitlán, ejido que ocupa un alto porcentaje del municipio de Cuatitlán, y uno de los más grandes del estado. Cuando habitantes de Telcruz explican esta situación, la palabra corrupción es mencionada en repetidas ocasiones, pues, por una parte, atribuyen la actuación del presidente del comisariado ejidal a compromisos adquiridos con Peña Colorada, y por otra, lamentan que las instancias gubernamentales no fijen una postura respecto a dicha empresa, cuyas explotaciones en Minatitlán representan alrededor de 30 por ciento de la producción ferrosa del país. Las divisiones en la comunidad son de tal magnitud, que está en preparación una demanda ante el Tribunal unitario agrario del distrito 38, de Colima, para gestionar la nulidad de la elección del comisariado y del acta de la asamblea realizada el pasado 23 de octubre, pues aseveran que la firma impuso a uno de sus “empleados” como presidente del comisariado ejidal. En la asamblea del Congreso Nacional Indígena, región Centro Pacífico, realizada en territorio huichol, en la comunidad autónoma de Santa Catarina, al norte de Jalisco, representantes de pueblos y organizaciones indígenas de Chihuahua, Durango, Colima, Michoacán, Guanajuato, Guerrero, Morelos y Oaxaca acordaron realizar una asamblea, a fin de analizar el caso de la minera Peña Colorada, además de que se solidarizaron con la lucha indígena de Ayotitlán. La minera Peña Colorada pertenece al grupo Hylsamex, el más grande de América Latina y propiedad del consorcio trasnacional italiano Ternium, cuyas actividades en México constituyen un complejo siderúrgico bastante integrado en su cadena productiva. Sus tareas abarcan desde la extracción de hierro en sus propias minas y la fabricación de acero, hasta la elaboración de artículos terminados de alto valor agregado y su distribución. De hecho, en el continente es el principal exportador de productos terminados. Así, en la sierra de Manantlán, cuando quedaba atrás el indiscriminado saqueo de madera antes de su decreto como reserva, hoy sus habitantes deben enfrentar un nuevo reto: el capital multinacional de una poderosa corporación minera, avalada en marcos legales y luchas que denuncian cadenas de corrupción.n *Estudiante de ingeniería en recursos naturales, en el Centro Universitario de la Costa Sur, y periodista en la región.


Nota publicada en la edición 418