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Primer Plano

Retos para universidades y para universitarios


Las instituciones de educación superior deben investigar fenómenos que les permitan anticipar o proponer soluciones ante problemas del mundo laboral

Por Martha Eva Loera
24 Julio 2017

La educación superior abre más posibilidades de tener un ascenso social y laboral, así como una mayor adaptación a las exigencias del mundo del  trabajo, que tienden a cambiar constantemente. De ahí la importancia de las universidades como uno de los factores de cambio social, sugirió Adrián Acosta Silva, coordinador académico de política educativa del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo.

El especialista de la Universidad de Guadalajara señaló que en México el promedio de escolaridad es de ocho años. Para lograr que éste alcance los nueve, de acuerdo con los ritmos actuales de crecimiento de los niveles educativos de los mexicanos, tendrían que transcurrir ocho años.

Y para hacer realidad el derecho a la educación media superior incluido en la Constitución, tendrían que transcurrir 24 años. De estos datos se deduce que para lograr la educación superior como promedio general, tendría que pasar aún más tiempo.

Lamentó que en México no se hayan alcanzado los mínimos de escolaridad reconocidos como derecho de los ciudadanos (hasta nivel medio superior), ya que las personas que no los tienen es difícil que se incorporen y adapten a los cambios en el mundo laboral.

En México, el promedio de escolaridad de las personas ocupadas es de 9.8 años, mayor que el promedio general. El que no se alcancen los mínimos de escolaridad incluidos en la Constitución significa un déficit que si no es enfrentado generará peores condiciones en ámbito laboral.

Resaltó la importancia de generar políticas públicas para acelerar el nivel de escolarización, tomando en cuenta que seis de cada diez muchachos cuyas edades fluctúan entre los 19 y 23 años no están incorporados a la educación superior en México.

En ese contexto, uno de los retos para las instituciones de educación superior y los universitarios es optar por una mayor oferta educativa que abra nuevas posibilidades de empleo o campos laborales.

En el caso de la UdeG, ha contribuido a incrementar las oportunidades de acceso de los jóvenes a la educación superior y a nuevas oportunidades de empleos a través de la apertura de centros regionales y la creación de nuevas carreras, ya que hay una marcada preferencia de los estudiantes por cursar carreras tradicionales como medicina, derecho, contaduría o ingeniería.

Formación más amplia
La educación que ofrecen las universidades no es suficiente sin el esfuerzo de los universitarios. Ellos enfrentan el desafío de obtener las capacidades escolares que les permitan tener mínimos de cualificación en el mercado del trabajo, lo que significa que deben de investigar fenómenos que les permitan anticipar o proponer soluciones ante problemas del mundo laboral y productivo. Tienen, además, que estar abiertos a las oportunidades laborales.

Una de las estrategias para adquirir nuevas habilidades es a través de cursos en otros campos del conocimiento, diferentes a los que se están preparando. Por ejemplo, estudiantes de economía que se interesan por la filosofía, o de humanidades que optan por tomar cursos de ciencias exactas. “Son estrategias formativas de los jóvenes que ayudan a tener una visión más amplia, más general de su propia formación escolar, que les permitan entender los problemas a los que se enfrentan o enfrentarán en el mundo laboral”.

Destacó que en el caso de la UdeG, en términos de diseño curricular existe la posibilidad de que un estudiante de una licenciatura tome un curso perteneciente a otra carrera o centro universitario.

Especificó que los estudiantes en la actualidad enfrentan retos que no tenían los de otras generaciones. Se forman al mismo tiempo en la escuela y en el ámbito laboral. Esto les exige tener habilidades para mejorar sus oportunidades, como las lógicas y de razonamiento, que les permiten adaptarse a entornos con muchas incertidumbres.

Calculó que la mitad de los estudiantes de la UdeG adquieren experiencia laboral mientras estudian, que luego se consolida al egreso. Esto les posibilita una movilidad laboral positiva al salir de su carrera.



Nota publicada en la edición 934

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