Foto: Gustavo Alfonzo

Cine

La literatura en la pantalla del Cineforo


Una muestra que se exhibe en la sala universitaria fusiona de manera perfecta el cine y grandes obras literarias, dando cuenta de las influencias que desde siempre han tenido ambos géneros

Por Martha Eva Loera
14 Agosto 2017

La relación entre literatura y cine es evidente en once filmes que a partir del 14 de agosto se exhibirán en el Cineforo Universidad. Esta colaboración entre libros y cintas suele ser en ocasiones directa, ya que el guión se escribe basado en una novela, explicó el doctor en historia del cine Juan Carlos Vargas Maldonado, investigador del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

En ese sentido, en ocasiones el filme es una readaptación de la obra literaria, ya que el director le da otro sentido, plantea su visión del mundo y hacen cambios significativos, suprimiendo algunas partes, haciendo cambios de personajes e incluso de la época en que se desarrolla la obra; otras veces la película llega a ser una ilustración de la novela, sin cambios significativos de la misma, dijo el también académico del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

Hay películas que se apoyan en un guión original y el escritor para crear dicha pieza literaria se inspira en la vida cotidiana, en alguna nota periodística, canción o pintura, por ejemplo.

En este caso, el guionista escribe un argumento, que sería como el esqueleto de la historia, y después hace el guión, que tiene una parte literaria, es decir los diálogos y descripciones, además de la parte técnica que abarca los ángulos de cámara, de encuadres, especificaciones de iluminación, entre otras.

El Ciclo “Once obras maestras, grandes directores”, que se exhibirá en la sala universitaria hasta el 24 de agosto, conjuga variedad de géneros como western, drama, comedia y musicales, así como de épocas, ya que fueron realizadas entre los años cincuenta y los noventa.

El académico presenta los filmes
El proceso, del director Orson Welles, es una de las mejores adaptaciones cinematográficas de la novela del mismo nombre de Franz Kafka. Welles supo captar y llevar a la pantalla el ambiente claustrofóbico de la historia original.

Posesión satánica, del director Jack Clayton, basada en Otra vuelta de tuerca, de Henry James, es una ilustración de la novela más que una interpretación de la misma. El director tuvo como aciertos la adecuada creación de atmósferas y tiende a sugerir más que mostrar. No utiliza los efectos visuales o sonoros, como música estridente, ni escenas choque como la aparición repentina de un fantasma para asustar. Es suave para llevar al espectador al suspenso.

Más corazón que odio, de John Ford, basada en The searchers, de Alan Le May, es un clásico del cine del oeste. Se trata de una película con belleza visual y con actores que saben caracterizar a los personajes y son tridimensionales. Es decir tienen conflictos internos y matices.

El bueno, el malo y el feo, de Sergio Leone, con guión original de Agenore Incrocci, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzoni y Sergio Leone, se trata de un espaghetti western, es decir una adaptación de directores italianos del cine del oeste, que tiene como personajes a antihéroes. Se trata de pistoleros y asesinos, ninguno es un personaje heroico. Un filme con cortes en primeros planos para crear suspenso en duelos en lo que participan hasta tres personajes, además del manejo del sonido como parte de la ambientación.

Imitación de la vida, del director Douglas Sirk, está basado en una novela homónima de Fannie Hurst. La película es una ilustración de la misma, que trasciende por el estilo visual del director caracterizado por ser muy recargado en colores.

Luna amarga, del director Roman Polanski, es una interpretación de la novela del mismo nombre de Pascal Bruckner. Es un filme considerado por muchos como emblemático, basada en un triángulo amoroso con una gran potencia erótica sin llegar a ser explícita.

Naranja mecánica, del director Stanley Kubrick, inspirada en la obra del mismo nombre de Anthony Burgess, es un filme que trasciende a la novela. El director hace una reinterpretación, cambia muchos de sus pasajes con una visión muy pesimista del futuro, en el que prevalece una juventud y un sistema social violento que reprime.

Perros de paja, del director Sam Peckinpah, basada en la novela homónima de Gordon Williams, es un filme que supera a la novela. Se caracteriza por el manejo de la violencia de manera explícita, como escenas de muerte en cámara lenta.

Una Eva y dos Adanes, del director Billy Wilder, considerado uno de los grandes genios de la comedia, con guión original por él escrito. Lo que resalta de la película es la adecuada elección de los actores, en especial Marilyn Monroe como objeto de deseo.

Muñequita de lujo, del director Blake Edwards, es una versión de Desayuno en Tiffany’s (o Desayuno con diamantes), de Truman Capote, que tiene como personaje principal a una prostituta de lujo. En la película hacen una reinterpretación muy sofisticada de este personaje.

Del director Bob Fosse, Adiós Berlín (también conocida como Cabaret), basada en una obra de teatro de Brodway que a su vez se inspiró en I Am a Camera de John Van Druten, traslada el musical de teatro al lenguaje cinematográfico.



Nota publicada en la edición 935


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