Foto: José María Martínez

Sociedad

“Nadie está a salvo”


Con la difusión que permite el internet para las ideas radicales, es más fácil para las organizaciones terroristas reclutar adeptos en cualquier parte del mundo, como mostró el atentado en Barcelona. Por lo que ningún país, incluso México, está exento de riesgos

Por Julio Ríos
21 Agosto 2017

Los atentados en Barcelona de la semana pasada, en los que murieron 14 personas y más de cien resultaron heridas, son muestra de que el terrorismo ha diversificado sus estrategias. Ya no se necesitan campos de entrenamiento o inversiones millonarias para reclutar soldados. Ahora, las ideas radicales se diseminan a través de tecnologías de la información y los agresores echan mano de instrumentos de la vida cotidiana, como automóviles o armas blancas, por lo cual los ataques se han vuelto más difíciles de anticipar.

Por eso, es necesario replantear los esquemas de seguridad global y fortalecer la cooperación entre agencias de inteligencia para alcanzar el objetivo anhelado de anticiparse a las tragedias y evitar muertes, consideró el académico del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Javier Carrasco Rueda.

“Estos actos de terrorismo con vehículos ordinarios fueron inaugurados en 2001 con el secuestro de aviones comerciales para atacar objetivos civiles. Paulatinamente se ha ido diversificando el uso de los instrumentos. Han sido camiones, trenes, vehículos, armas blancas y, por supuesto, coches”, señala Carrasco Rueda.

El doctorante en derecho, cuya línea de investigación es la seguridad y los derechos humanos, señala que este recrudecimiento de las actividades del Estado Islámico (ISIS) obedecen a que esta organización ha perdido el 70 por ciento del territorio que controlaba, principalmente en Siria. Sin embargo, la diversificación y el reclutamiento en redes es asunto no sólo de ISIS, sino de casi todos los grupos terroristas o criminales.

Y advierte que este tipo de atentados serán cada vez más comunes, sobre todo en lugares vulnerables, como escuelas, mercados o centros comerciales, por lo cual las autoridades deben fortalecer estrategias de seguridad, más aún que ningún país, ni siquiera México, está exento.

“El uso tan extendido de las Tecnologías de Información hace posible que estas ideas radicales tengan eco y encuentren un mercado extenso a nivel global. Al llegar a más personas y con inmediatez, estas ideas radicales hacen susceptibles a muchas personas, sobre todo jóvenes, que consideran estar frustradas con estilo el de vida occidental o se ven seducidos por la retórica de ISIS”.

Recordó que en los atentados de Barcelona, la edad de los agresores oscilaba entre 17 y 24 años, y aunque aclaró que no se debe estereotipar, sí es una realidad la presencia de jóvenes en algunos actos de este tipo.

“Y estos muchachos, ni necesitan estar en contacto con reclutadores, sino estar cercanos a las ideas que difunden grupos radicales. Lo más peligroso es que las hacen suyas como si hubieran sido adoctrinados y radicalizados presencialmente. Esto amerita que las fuerzas de seguridad tengan que trabajar, que la colaboración entre agencias de inteligencia sea un imperativo, exige una anticipación para detectar a personas que se sienten frustradas o agraviadas por el desarrollo de los acontecimientos militares, sociales o políticos que suceden, especialmente, en medio oriente”, agregó.

La necesidad de cooperación extensiva para anticipar y neutralizar riesgos y amenazas debe ser global. El reto, dijo, es mayúsculo, porque no es lo mismo combatir el terrorismo en Filipinas o Afganistán, que en Inglaterra, Francia o España. Pues el riesgo, considera el experto, es latente en todo el mundo.

“Ningún país está exento de recibir este tipo de ataques, los ingredientes de esta mezcla son tan dispersos y ubicuos que hasta un joven en Guadalajara, que recibe este tipo de mensajes y se identifica con esas ideas, puede convertirse en amenaza para la sociedad. Nadie está a salvo”, concluyó.

UdeG por la paz
En honor de los caídos en el lamentable acto terrorista de Barcelona, la Rectoría General de esta Casa de Estudio colocó una ofrenda floral en la Rambla Cataluña (a un costado del Museo de las Artes de la UdeG), al pie del monumento a Saint Jordi, del escultor modernista catalán Josep Llimona i Bruguera.

Esta corona es una muestra de solidaridad con el dolor que embarga al pueblo español y, en particular, a la comunidad catalana.

La UdeG refrenda su compromiso con la convivencia pacífica, la tolerancia y la resolución de los conflictos por la vía del diálogo. Y suscribe que estos hechos, que han cimbrado al pueblo iberoamericano, europeo y el mundo, no deben de repetirse bajo ninguna circunstancia.

La Universidad invita a que el pueblo jalisciense se una a estas manifestaciones de solidaridad con el pueblo español y catalán, en la Rambla Cataluña como un espacio para quienes deseen manifestar este respaldo y, sobre todo, para exteriorizar ese clamor unificado por la paz que anhelamos para todas las naciones.



Nota publicada en la edición 936


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