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Primer Plano

“Se quería comer el mundo”


Por Dania Palacios
4 Septiembre 2017

A Pancho, como lo conocían sus amigos, le quedaban sueños por cumplir. Era aplicado en la escuela pero participaba en muchas actividades extracurriculares. Y no sólo le gustaban las ciencias, sino que también era aficionado al baile y la poesía. 

“Era centrado, alegre. Le gustaba bailar mucho, el jueves nos dijo que iba a tomar el taller de danza. Le gustaba participar en muchas actividades”, dice Andrea, su compañera de la TAE de Turismo.

A sus 17 años, Francisco Álvarez Quezada había participado en diversas olimpiadas de Química y Biología. El joven promesa, alumno del quinto semestre de la Preparatoria de Tonalá, obtuvo el primer lugar en cuento científico en el Festival de las Ciencias y la Tecnología, y medalla de plata en el Concurso Latinoamericano de Proyectos de Ciencia y Tecnología.

Además, con el proyecto de madera de agave y con asesoría de su maestra Sandra Jara, logró medalla de bronce en 2016 en Código Ciencia Occidente y tercer lugar en la Feria Nacional de Ciencias e Ingenierías (FENACI). Con ese proyecto innovador, que buscaba fabricar material compuesto de Polietileno de Alta Densidad y residuos de la producción de agave (penca y bagazo) con las propiedades adecuadas para aplicarse en el área de muebles, decoración y/o pisos, Pancho se preparaba para concursar el próximo mes de noviembre en la V Copa de Ciencias.

“Me da un coraje enorme de que por una cosa material sean capaces de arrebatar una vida que tenía tanto por delante”, comenta Itzel, otra de sus compañeros de TAE de Turismo, para quienes la última anécdota que queda de Francisco, es una salida que realizaron a Chapala, donde Pancho animó el viaje.

En el ámbito académico sus profesores y compañeros reconocían en él, responsabilidad, entrega, y muy buen ánimo para conseguir sus objetivos.

“Él era una persona increíblemente talentosa, con muchísimas metas y planes, cero conformista. Siempre te ayudaba a entender alguna materia y se quería comer el mundo”, comenta una amiga suya, Valeria Ramírez.

Sus amigos más cercanos sabían de su gusto por los poemas. Sus versos es otro de los legados que quedan de él, como los del poema que reproducimos en seguida, fechado el 12 d efebrero de 2017 y que lleva el seudónimo con qu efirmaba sus texto, “Chico Gris”:

¿Inspiración? Ella es más que eso. Ella es misterio, es intriga, es pregunta. Es el acertijo que se anhela en tu mente hasta que no puedes resolverlo. Es una duda tan difícil de responder que te mata la espera. Es la curiosidad misma. Es la belleza excepcional hecha mujer. Es ella y mucho más. Es el mejor libro jamás escrito esperando que alguien descubra sus tinieblas, esperando que alguien se atreva a resolver su laberinto, alguien que espero ser yo.



Nota publicada en la edición 938

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