Foto: Gustavo Alfonzo / Adriana González

Sociedad

La violencia contra la mujer está en casa


Jalisco ocupa el tercer lugar nacional por delitos contra las mujeres, y lo que más preocupa a las organizaciones defensoras de sus derechos, es que los lugares donde se sienten más inseguras son el hogar, el trabajo y la familia

Por Julio Ríos
11 Septiembre 2017

Los resultados de la reciente Encuesta Nacional sobre Dinámica en las Relaciones en los Hogares (Endireh) preocupan a las luchadoras por los derechos de las mujeres y, por ello habrá que acelerar el paso en acciones afirmativas para revertir esta situación, afirmó Ana Gabriela Mora Casián, académica de la Universidad de Guadalajara y presidenta del Observatorio Ciudadano del Mecanismo Estatal para la Promoción, Defensa y Garantía de los Derechos Humanos de las Mujeres de Jalisco.

Este observatorio, que monitoreará y detectará focos rojos en temas de género a fin de emprender acciones desde una perspectiva transversal y multidisciplinaria, está integrado por 10 representantes de organizaciones de la sociedad civil.

Uno de los primeros pasos consistirá en realizar un diagnóstico focalizado de la situación que sufren las mujeres en Jalisco, con los indicadores de la Organización de las Naciones Unidas.

“La función del observatorio va a consistir en decirle al presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHJ), Alfonso Hernández Barrón, que trabajemos en la promoción de los derechos de las mujeres, evitar esta desigualdad a través de la difusión de la Convención de Belém do Pará”, apuntó la académica del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades.

De acuerdo con los resultados de la Endireh, a pesar de la alerta de género emitida por el gobierno del estado, Jalisco es el tercer lugar en violencia contra las mujeres.

“Lo más alarmante es que los espacios donde la mujer debería sentirse segura, en su casa, en la escuela o en su trabajo, es en dónde se siente más insegura, por el acoso, por la violación a sus derechos. Los agresores están dentro de casa. La alerta de género es positiva, pero no ha sido la solución, aunque al menos es el reconocimiento de la grave problemática en la entidad”, dijo Mora Casián, quien funge como consejera ciudadana en la CEDHJ.

Raquel Partida Rocha, que también forma parte del observatorio, consideró que entre los retos de este nuevo órgano están revertir el desconocimiento que tienen las autoridades municipales y estatales respecto a los derechos humanos de las mujeres; impulsar una perspectiva de género horizontal y emprender acciones para prevenir la violencia contra ellas.

“Se va a dar seguimiento a estos temas para allanar el problema de la violación de derechos humanos desde lo criminalístico, penal, sociológico, ciencias de la salud y de diferentes aristas. Eso me parece acertado: no es una sola perspectiva, sino que es multidisciplinario, y eso nos va a permitir ver el problema de forma más global”, explicó Partida Rocha, presidenta de la Asociación de Mujeres Académicas de la UdeG (AMAUdeG).

Cambiar patrones culturales
Mora Casián explicó que es tiempo de cambiar patrones socioculturales de la sociedad, y, obviamente, de los funcionarios públicos. En cuanto a las órdenes de protección que emite la Fiscalía General del Estado, recomendó que para fortalecerlas hay que darles seguimiento con mayor protección a quienes las solicitan. Recordó que el mayor número de quejas ante la CEDHJ es en el sector educativo.

“Estar informando y educando a toda la sociedad, es una de las estrategias. El acoso y hostigamiento sexual se sigue dando. Por ello debemos recomendar políticas públicas a través de la CEDHJ. Nuestra función será señalar cuáles son las dependencias con más incidencia. La Secretaría de Educación es una de las que ocupa los primeros lugares en violaciones a niñas y adolescentes. Por ello hay que enfocar exámenes psicopedagógicos a sus maestros, que estén preparados y capacitados, física e intelectualmente, para estar al frente de los niños, que son muy frágiles. Deberían venir con la leyenda: manéjese con cuidado, porque puede romper muchos sueños. Truncarles su proyecto de vida”.

¿Ya tuvieron una primera reunión con el nuevo ombudsman Hernández Barrón?, le preguntamos.

“Aún no. Está próxima a celebrarse en el mes de septiembre y vamos a hacer mucho énfasis en los resultados de esta encuesta que nos sitúa en lugares desafortunados en cuanto a la violencia, acoso, discriminación. En algunas dependencias todavía se pide la prueba de no embarazo para otorgarles trabajo. Es increíble que en los espacios públicos las mujeres se sienten más seguras que en los espacios familiares, escolares o laborales”.

¿De qué manera podrá aportar la Universidad de Guadalajara a los trabajos de este observatorio?

“Ya se realizó, por parte del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UdeG (STAUdeG), una reunión con varias universidades para elaborar un protocolo de prevención de violencia de género para estudiantes y trabajadoras. Además, dentro del observatorio hay varios especialistas de la UdeG que trabajan los temas de género, quienes podrán reforzar el análisis de los resultados de la encuesta y tener un diagnóstico más enfocado al estado de Jalisco. Existe el Estudio de Brecha Salarial o el protocolo Alba, pero nos falta mucho por hacer, no sólo en dependencias de gobierno, sino nosotros como sociedad”.

Por separado, Partida Rocha reflexionó: “Somos pioneros con un observatorio de este tipo en la comisión y la idea es que haya otro a nivel nacional y 32 observatorios de derechos humanos de mujeres en todo el país. Llevamos adelante esto como propuesta de la Asociación de Mujeres Académicas y esperamos que no quede sólo en su instalación, sino ir generando la agenda, independientemente de quién pueda llegar a la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en años posteriores”.



Nota publicada en la edición 939