Foto: Mariana Hernández León

Ciénega

Lo divino en el corazón de Chapala


Aunque en julio de 2017 el gobierno de Jalisco reconoció a la Isla de los Alacranes como patrimonio cultural, aún faltan acciones concretas para generar proyectos de protección del lugar sagrado para el pueblo wixárika

Por Iván Serrano Jáuregui
18 Septiembre 2017

A la mitad del Lago de Chapala emerge una porción de tierra, cuya parte más alta alberga un peñasco. Allí, según la tradición wixárika, surgió el origen de la humanidad. La Isla de los Alacranes —Xapawiyemeta, en lengua autóctona— es un sitio sagrado que cada año recibe a un centenar de visitantes de la comunidad huichol del Norte de Jalisco para realizar rituales tradicionales de agradecimiento a sus deidades.

Por ser un lugar que dota de identidad a la región, el 4 de julio de este año fue reconocido como patrimonio cultural inmaterial de Jalisco por parte del gobierno estatal, en una ceremonia que reunió a varios gobernadores tradicionales de las comunidades wixaritari, al gobernador Aristóteles Sandoval Díaz y a la secretaria de Cultura, Myriam Vachez Plagnol.

Acerca de dicha declaratoria, Juan Manuel Franco Franco, jefe de la Unidad de Apoyo a Comunidades Indígenas (UACI), de la Coordinación de Vinculación y Servicio Social de la Universidad de Guadalajara, reconoce que es una acción bastante importante para la comunidad huichol, pues la isla representa uno de los cinco principales sitios sagrados de su cultura.

Como el papel de la protección de la isla no es tarea exclusiva de las autoridades, la UACI realizará conferencias y talleres para que los jóvenes de la zona conozcan la importancia patrimonial de Xapawiyemeta. Franco Franco aseguró que se ha trabajado en los contenidos y están a la espera de su implementación.

“Tenemos pensado trabajar con la preparatoria de Chapala la parte intercultural, para que desde este plantel los jóvenes conozcan más sobre este lugar sagrado y se sientan comprometidos en defenderlo. Es importante que la sociedad esté informada sobre la importancia de la isla, de ese centro ceremonial, y junto con ellos cuidarlos”.

Señaló que en la parte de la currícula está Historia Regional, lo que además sería una oportunidad para incluir como temario la historia de la cultura wixárika. Por lo pronto piensan dar charlas y exponer las artesanías y costumbres.

“Ya tenemos los materiales para las charlas. Sólo estamos en pláticas con la dirección de la preparatoria para trabajarlas. Alguna vez se lo comentamos y se dijeron encantados”.

Franco Franco explicó que el reto de una sociedad intercultural como la nuestra, es que se conozcan bien todas las culturas que existen en México. “A medida que todo mundo sepa que este lugar es sagrado para los wixaritari, vamos a lograr convivir. No se trata sólo de reconocer al otro, sino interactuar con ellos y estar interesados”.

Protección de lo divino
Una pequeña choza sobre la piedra sagrada es el refugio de las ofrendas de los peregrinos a las deidades wixaritari. Pese a estar cuatro kilómetros tierra adentro, estas muestras religiosas son vandalizadas y robadas.

Dicha situación es conocida por los trabajadores de la isla, quienes dicen desconocer quiénes provocan los destrozos.

“Le propusimos que el gobierno de Jalisco o el municipio de Chapala nos ayudara con un vigilante que pudiera estar al pendiente de lo que pueda ocurrir. Hemos tenido accidentes de que se ha quemado varias veces y hay saqueo de ofrendas”, dijo para La gaceta Florencio López Carrillo, gobernador tradicional de la comunidad de San Andrés Cohamiata, Mezquitic.

La indignación del pueblo wixárika por la falta de respeto a sus tradiciones ha sido un motivante en las gestiones que durante 17 años han realizaron para lograr su reconocimiento y protección.

“Antes del decreto le comentamos (al Gobierno del Estado) que era necesario un decreto federal, no sólo estatal, lo que nos ayudaría a estar más seguros. Este decreto no nos garantiza nada, porque las tierras y el agua son federales”, expresó López Carrillo, quien elogió sea promovido el respeto del sitio ceremonial.

Franco Franco refiere que como los wixaritari se sienten ultrajados cuando sus centros ceremoniales son vandalizados, “nosotros también deberíamos sentirnos igual, porque son parte de nuestra cultura”.

“En la interacción de ellos con nosotros, salen perdiendo, porque no valoramos lo que tienen, no valoramos su cultura, idioma, costumbres y prácticas. Es importante que pasemos a la interculturalidad y que valoremos lo riquísimo que es”, asevera Franco Franco. También afirma que la cultura huichol es una de las más completas e intactas de los pueblos originarios de México.

Sandoval Díaz, aquel día de la ceremonia, parado sobre la roca sagrada, afirmó que el objetivo de la declaratoria era preservar el sitio, además de que conviene generar un proyecto turístico.

Aunque esta acción considera que el área esté protegida por la Ley de Patrimonio Cultural del Estado de Jalisco y sus Municipios, aún no han puesto en marcha la socialización del tema con quienes laboran en los restaurantes de la isla, ni son conocidas las normas para el cuidado y protección.

Efrén Moreno Anguiano tiene 25 años visitando la isla y se dedica a hacer labores de mantenimiento en el lugar. Él, como otros de los trabajadores, han escuchado hablar sobre algunas acciones de mejora. “Sabemos que el proyecto incluye un andador periférico, que diera vuelta a la isla, pero no se ha hecho; eso sería benéfico para el turismo”.

José Luis Estrada Saucedo, quien se dedica a trasladar a los trabajadores de la isla, añade que se han dicho muchas cosas sobre lo que traerá la declaratoria.

“No sabemos si se han acercado oficialmente hasta este momento. Nosotros proponemos que se limpien las áreas verdes y que se hagan los muelles un poco más amplios, para que la gente pueda bajar y abordar las lanchas con mayor facilidad, así como mayor seguridad en la isla”.

Tanto Efrén como José Luis desconocen cuáles serán las acciones de protección del espacio y la roca sagrada de los wixaritari.

El director de Cultura del municipio de Chapala, Sergio Arturo Unzueta Flores, desmiente los rumores: aún no hay acciones concretas para intervenir la isla, pues tienen que esperar a que concluyan y entreguen la guía de manejo que realiza la comunidad wixárika sobre cómo esperan que sea el manejo de ese territorio.

“La idea es que la comunidad nos diga qué uso se le puede dar, quiénes pueden tener acceso (al sitio sagrado), cómo será la difusión. En esta guía se van a definir los usos del espacio”. El funcionario de Chapala desconoce la fecha en la que esta guía vea la luz, pero asegura que es un proceso lento.

Ante los señalamientos de que será creada algún tipo de infraestructura en la isla, Unzueta Flores asevera que aún no hay  algo definido, pero no descarta que harán limpieza y que implementarán una mejor señalética.

Sitios cardinales de la nación wixárika

El gobernador tradicional, Florencio López Carrillo, explica que así como Xapawiyemeta recibe cada año a peregrinos para honrar a las deidades huicholes, otros cuatro sitios en la región noroeste de México tienen importancia sagrada para este pueblo originario. La intersección de estos cinco puntos forma una cruz romboide.

“El pueblo vive de estos puntos. Vamos y hacemos rituales para tener una vida justa, que llueva bien y pedir a los ancestros que no nos falte nada. No sólo es la isla. Xapawiyemeta es todo el Lago de Chapala y su ecosistema”.

Wirikuta: localizado en Real de Catorce, San Luis Potosí, se cree que ahí fue donde nació el fuego (el Sol) y la caza del venado. Representa el este.

Hauxa Manaka: ubicado en la localidad de Cerro Gordo, Durango, representa el Norte.

Teekata: se encuentra en la localidad de Santa Catarina Cuexcomatitlán, Mezquitic, Jalisco. Representa el centro.

Tatei Haramara: se trata de la Isla del Rey, frente a la costa de San Blas, Nayarit. Representa el nacimiento del agua y el punto Oeste.

Xapawiyemeta: representa el sur y se encuentra en Chapala, Jalisco. Se cree que aquí surgió la humanidad y la tierra.



Nota publicada en la edición 940


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