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Sociedad

Vulnerabilidad y violencia hacia las mujeres migrantes


Huyendo de la inseguridad en sus países de origen, las mujeres centroamericanas enfrentan en su traslado hacia Estados Unidos abusos, crimen organizado y una condición masculina predatoria

Por Mariana González
25 Septiembre 2017

Urge que el Estado mexicano cuente con políticas públicas diferenciadas para las mujeres migrantes, porque este sector corre mayores riesgos cuando emprende el éxodo hacia el vecino país del norte. Existen diferentes tipos de desplazamientos y, por consecuencia, distintas clases de vulnerabilidad.

Así lo señalaron las participantes del panel “Migración y género. Los retos del Estado mexicano en torno al fenómeno migratorio”, organizado por el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA).

“Las políticas públicas deben de ser diferenciadas, porque si pensamos o hablamos de las mujeres migrantes como si fueran una población homogénea, caemos en un error. Y, por ende, requieren de diferente atención. Las mujeres que se van, las que regresan, las que se quedan, es importante atenderlas, pero no con una tabla rasa. La diversidad es importante para que una política pública sea eficiente”, explicó Ofelia Woo Morales, investigadora del Departamento de Estudios Socio Urbanos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

Woo Morales se refirió a las condiciones de las mujeres que viven sin documentos en Estados Unidos y a las madres de familia que se quedan en México mientras sus maridos trabajan allá. En ambos escenarios, la zozobra es constante.

Los “dreamers están en vulnerabilidad, pero desde hace años. Desde la administración de Bush, Obama y ahora de Trump, miles de familias han sido separadas. Son más de tres millones de deportados en esos gobiernos. Pero lo que preocupa es que el discurso xenófobo, racista y antiinmigrante de Donald Trump legitima la discriminación, más aun viniendo del Poder Ejecutivo, y eso aumenta la vulnerabilidad”, agregó Woo Morales.

Manuela Camus Bergareche, también adscrita al mismo departamento, se refirió a las mujeres centroamericanas en desplazamiento forzado como uno de los sectores más vulnerables a la violencia.

“Las cifras no se conocen con certeza porque es difícil medir esos flujos clandestinos. Ellas pasaban con coyotes o guías, no por la vía clásica, por el tren y en albergues. Pero ahora, según estos albergues, hay 3 o 4 por ciento respecto al volumen de los hombres ya también por las vías. Y esto refleja que ha aumentado la violencia en Centroamérica”, reflexionó Camus Bergareche.

 Las mujeres migrantes, dijo, se enfrentan a una condición masculina exacerbada y predatoria, fomentada también por los grupos criminales y la trata de mujeres, que consideran el cuerpo femenino como algo usable, porque desde su punto de vista transgrede el que conciben como espacio tradicional, y a partir de ahí abusan.



Nota publicada en la edición 941