Foto: Fernanda Velázquez

Homenaje

Javier Arévalo un universo violento, sensual y curioso


El artista mexicano expone en Guadalajara “Curiosidades mexicanas”, en la que se pueden apreciar, en óleo y acuarela, las extrañas creaturas que ha creado a lo largo de su carrera

Por Verónica López García
30 Octubre 2017

¿Qué es lo mexicano?, ¿qué define a lo nacional? Para el artista plástico Javier Arévalo, México es un territorio habitado por curiosas criaturas. Cuerpos rotundos de gruesas extremidades se alcanzan unos a otros para tocarse lúbricamente, y también para aplastarse o devorarse. Animales de torsos largos avanzan en su propio mundo de color mientras buscamos su mirada al caminar por la sala que concentra las “Curiosidades mexicanas”, una colección de piezas con las que se le rinde homenaje a uno de los creadores jaliscienses actuales con mayor proyección nacional e internacional.

La Sala Giroleta del Museo de Sitio de Palacio de Gobierno se convierte en el hábitat de los seres mitológicos de Javier Arévalo. El artista puebla el espacio expositivo con óleos de grandes dimensiones y también con acuarelas. El visitante puede recorrer el universo del artista mientras recibe las miradas de las criaturas que ha creado a lo largo de su carrera.

Viajero y peregrino, Arévalo ha llenado su vida de recorridos geográficos e interiores que le han permitido observar a este país desde dentro y también por fuera. Su historia personal puede contarse a través de sus largas estancias en París o Nueva York, también por la formación de un estilo que se acunó con lo que él reconoce ha sido lo más grande que ha brindado el arte mexicano: la estética precolombina y el muralismo.

Es difícil abstraerse de un paisaje creativo como el que México ha dado al mundo y para Arévalo ese universo es el inmediato. La obra de Orozco ha sido uno de sus interlocutores estéticos más importantes. En ella siempre es posible leer algo nuevo, encontrar otros significados. Por eso para este artista el movimiento es fundamental, porque se trata de estar expuestos a lo que nos rodea, a lo que está ahí para decirnos algo e influirnos.

Cosmopolita e inquieto, Arévalo integra, con filtros propios, el cuerpo mesoamericano y su erotismo. En sus lienzos, mujeres de figura sólida muestran su feminidad de sexo abierto a otros cuerpos que responden lascivamente al llamado. Otra de sus inconfundibles creaciones es un extenso bestiario que combina perros de mirada encendida con cuerpos mamíferos, resultado de combinaciones imposibles. El universo de este artista es rico en referentes que ha sabido tomar de sus raíces a las que nunca ha dejado de ver y de transformar a favor de su estilo propio. De nueva cuenta las piezas del artista colocan en lugar de privilegio el humus que crea la vida. Los colores ocres y terracotas son la solidez muscular de los cuerpos humanos y animales de sus obras.

Las acuarelas de estas “Curiosidades mexicanas” son resultado del peregrinaje constante del creador. Descubrir o revisitar poblaciones mexicanas ha sido una de las actividades a las que el maestro Arévalo no ha renunciado. Este movimiento constante le obliga a crear en formatos pequeños como los de sus acuarelas, mientras que los óleos son creaciones que han surgido en sus estudios. Para este artista, sus más de ochenta años de edad le dejan ver a un país en mutación y caos. No le cuesta encontrar la belleza que esta cultura ofrece en cada rincón, pero tampoco la violencia y las trampas del poder. Por ello entre estas curiosidades que comparte, aparece su lectura de la tensión fronteriza en el Norte así como los atropellos incesantes que someten al ciudadano mexicano.

Arévalo nos ofrece su mundo en esta exhibición-homenaje, un universo violento, caníbal, sensual y diverso, que permanecerá abierta hasta el próximo 5 de diciembre.



Nota publicada en la edición 946