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Economía

Un buen fin con la mirada puesta en la cartera


Se debe de reflexionar si los productos que se adquirirán a crédito son necesarios y comparar precios para no caer en trampas de ofertas disfrazadas

Por Julio Ríos
13 Noviembre 2017

Si las personas no toman en cuenta su capacidad de endeudamiento y se dejan llevar por la emoción de las ofertas artificiales, el Buen Fin —programado del 17 al 20 de noviembre— puede ser una navaja de doble filo que puede conducir a un severo daño patrimonial en la sociedad, advirtieron en rueda de prensa especialistas del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA).

Héctor Luis del Toro Chávez dijo que el panorama de la economía a corto plazo no es nada halagüeño.

“El problema es que es una trampa para poder efectuar compras, y el uso del dinero-plástico puede dar al traste con la economía familiar. Puede hacerse pero con mesura, pensar la decisión que se va a tomar. Hay que preguntarnos: ¿ese producto se requiere? Hay que hacer comparativos, ver precios de una tienda y de otra. Tenemos el internet como herramienta”, subrayó.

Señaló que en Estados Unidos los descuentos son de 70 por ciento, pero en México los productos salen inclusive más caros. Por ello, el Buen Fin se ha vuelto una feria de crédito en la que sólo ganan los comercios y los bancos, pero no la cartera del ciudadano.

Del Toro Chávez añadió que un comprador responsable es el que toma el riesgo de la oferta, interés y costo dependiendo de su capacidad adquisitiva.

“Y hay que revisar sobre todo la cartera. ¿Realmente tenemos dinero suficiente para hacer una compra? Vamos a pedir prestado para comprometer la economía y no por un mes o dos. Se habla de 12, 24 y 36 meses. En este 2017 hay gente que debe de 2015 o 2016 todavía”, declaró el investigador.

El jefe del Departamento de Economía del CUCEA, Martín Romero Morett, agregó que los pronósticos apenas vislumbran crecimientos de entre 2.7 y 2.8, lo cual, además de reflejar el fracaso de las reformas estructurales de Peña Nieto, no es un buen augurio.

“Se han encendido los focos amarillos de la inflación y el de las subidas de las tasas de interés, así como los de la deuda pública interna y externa, la paridad peso-dólar y la plataforma de explotación y de exportación de petróleo. Aunque los criterios generales de política económica del documento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público indican una inflación de 5.8 por ciento, ésta ya ha superado la barrera de 7 por ciento”, dijo.

En México, los tarjetahabientes deben más de 360 millones de pesos, pues cada mexicano adulto debe, en promedio, 4 mil 200 pesos mensuales. A todo esto se suma la inflación, que impacta en los trabajadores. De los 23 grupos de artículos de la canasta básica, todos reportaron incremento. Siete grupos presentaron alzas de 30 por ciento por encima de la inflación y 16 de ellos subieron 69.6 por ciento.

Los especialistas recomendaron que antes de comprar en el Buen Fin se revise la capacidad de endeudamiento y comparar precios, además de buscar en internet comentarios positivos o negativos de los productos que se piensan adquirir. Pidieron, ya estando en las tiendas, usar diferentes tarjetas, no comprar productos perecederos con estos créditos y evitar los tratos de palabra con los vendedores de piso, pues los beneficios que ofrecen para seducir muchas veces no vienen por escrito.



Nota publicada en la edición 948