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Opinión

Aspirantes a candidatos independientes en Jalisco: comparativo 2015-2018


Por José Antonio Elvira de la Torre
12 Marzo 2018

Las candidaturas independientes en nuestro país se aprobaron por primera vez con la reforma Constitucional de 2012. A partir de ahí, los estados de la república adoptaron la figura, tal como Jalisco con la adecuación a la Constitución local y al Código electoral del estado en 2014. La primera contienda en que participaron candidatos sin partido fue en 2015, donde se presentaron 26 solicitudes de aspirantes, aunque finalmente sólo contendieron cinco candidatos (cuatro a munícipes y uno a diputado local). Los resultados obtenidos fueron positivos, dado que sólo el candidato a la alcaldía de Guadalajara, Guillermo Cienfuegos Pérez “Lagrimita”, no obtuvo cargo de representación política.

En el proceso electoral 2017-2018 que se desarrolla actualmente, en comparación con el proceso electoral 2015, se presentó un aumento significativo en el número de aspirantes a una candidatura independiente.

En total, pasó de 26 aspirantes en 2015 a 152 en 2017. En 2015 no hubo elección de gobernador, por lo que los siete aspirantes que notificaron su intención ante el IEPC no tienen antecedente (Tabla 1).

Son comparables tanto el caso de munícipes, que pasó de 13 solicitudes en 2015 a 79 en 2018 (crecimiento de más de 500 por ciento), como el  caso de diputados locales, que pasó de 13 a 66 (casi un 400 por ciento de incremento); tal y como se aprecia en las Gráficas 1 y 2.

El número de mujeres aspirantes en municipios pasó de cero en 2015 a 11 en 2018, y de 5 a 17 las aspirantes a diputadas.

Aumentaron las solicitudes tanto en municipios metropolitanos (de seis aspirantes en 2015 a 28 en 2018), como en no metropolitanos (de siete en 2015 crecieron a 51 en 2018). También creció el número de aspirantes en distritos metropolitanos (12 en 2015 a 62 en 2018) y no metropolitanos (uno en 2015 a cuatro en 2018).

Este significativo aumento en el número de aspirantes a una candidatura independiente, es resultado de varios factores:

Las reformas a la Constitución Política del Estado y al Código Electoral que se realizaron en 2016 para disminuir el porcentaje de firmas necesarias para los aspirantes a candidatos independientes a diputados locales y munícipes, del 2 por ciento al 1 por ciento del listado nominal correspondiente.

Los resultados electorales positivos que tuvieron la mayoría de candidatos independientes que compitieron en 2015.

La organización que algunos candidatos independientes generaron luego del proceso electoral para respaldar a un mayor número de aspirantes, tal como se observa en la Tabla 2.

Las candidaturas independientes, en general, tienen efectos positivos en el sistema político, al favorecer la inclusión y pluralidad en las instituciones políticas, pues permite a ciudadanos sin partido contender por cargos de representación.

No es apropiado calificar a todas y todos los aspirantes sin partido como “buenos ciudadanos” (efecto Kumamoto), como tampoco lo es descalificarlos como “malos ciudadanos” (efecto Lagrimita). Cada uno debe ser evaluado de manera individual, por su trayectoria, perfil y propuestas, tanto de solución de problemas públicos y como de acción colectiva.

La experiencia en Jalisco 2015 y 2018 muestra que la gran mayoría de los candidatos por esta vía no son “llaneros solitarios”, sino integrantes de organizaciones que tienen sus propias visiones de lo público e intereses particulares que buscan representar.



Nota publicada en la edición 962