Foto: Adriana González

Ciénega

Detectan más feminicidios en años electorales


Investigadora del CUCiénega identificó que se registran más asesinatos de mujeres en estas temporadas donde hay un relajamiento institucional, sin embargo reconoce que falta análisis de las causas

Por Iván Serrano Jáuregui
9 Abril 2018

El feminicidio, que se encuentra a la alza en Jalisco, que ocupa los primeros lugares entre las entidades del país por este crimen, podría tener un despunte en los años que se realizan procesos de elección popular. Esto lo identificó la investigadora especializada en temas de derechos humanos y estudios género en el Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega), María Guadalupe Ramos Ponce.

La académica destacó que, tras un análisis de los datos registrados, se identificó que entre 1997 y 2005 el promedio de mujeres asesinadas al año era de 34; y que de 2006 a 2010 la media aumentó a 78 feminicidios.

“Sin embargo, de 2010 a la fecha, la cifra ya rebasa el centenar de casos; ahora son más de 100 mujeres las que son asesinadas cada año en Jalisco”, recalcó.

Asimismo, tras llevar un registro de los casos de asesinatos de mujeres en el país de 1997 a la fecha, se percató de que en años electorales se disparan exponencialmente.

Las cifras proporcionadas por Ramos Ponce muestran un incremento de los casos en las últimas dos décadas, así como un contraste entre los años no electorales y los que sí son.

En el año 2000 hubo 48 feminicidios en Jalisco, mientras que en 1999, 35 y en 2001, 32. En el 2006 fueron 57 mujeres las asesinadas; en 2005, 35, y en 2007, 54.

Durante 2009, año de elecciones intermedia, se registraron 58 asesinatos de mujeres; mientras que en 2008 hubo 43. En 2012, cuando inició este sexenio, hubo 152 feminicidios; mientras que en 2011 se registraron 117 y en 2013, 133.

Ramos Ponce dio a conocer que en 2017 fueron 112 mujeres a las que asesinaron en Jalisco. En lo que va del primer trimestre de 2018, hasta la primera quincena de marzo, se han registrado 28 casos.

“La posible explicación que damos a esto es que hay un debilitamiento de la autoridad, pues es un año en que muchos de los que están en el ejercicio de gobierno dejan sus funciones para irse a campaña en búsqueda de otros cargos, y se genera un espacio propicio para el aumento de la impunidad, ya que la autoridad está más enfocada en las campañas”, expresó Ramos Ponce.

La también representante del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (Cladem), dijo, sin embargo, que aún no existen análisis profundos del porqué específicamente aumenta la criminalidad en estos años. Además, señaló que en fechas especiales como Navidad y año nuevo hay más riesgo para las mujeres, así como en temporadas de encuentros deportivos a escala internacional.

“¿Cuáles son las explicaciones posibles de estos fenómenos? En realidad, no existen, sólo hay hipótesis que vamos haciendo quienes estudiamos esto. Sobre los encuentros deportivos, como el Mundial de Futbol, tendría que ver con el tema de la frustración: que el equipo que se pretende que sea ganador pierde y luego las mujeres son las que reciben el impacto de las frustraciones”, informó.

“En la mayoría de los casos las mujeres son asesinadas por sus propias parejas. En muchos de ellos tienen órdenes de protección que no resultan efectivas porque no hay un seguimiento. Tendrían que darse cambios profundos en el sistema de administración y procuración de justicia, porque mientras esas órdenes de protección sean sólo un oficio que les dan a las mujeres para que vayan y lo entreguen a la policía, no sirve absolutamente de nada”, subrayó.

Expresó que el sentido de este análisis es incentivar a que las autoridades ejecuten mejores políticas públicas que prevengan la violencia contra las mujeres, ya que en la Zona Metropolitana de Guadalajara se tiene mayor incidencia de este delito desde 1997 hasta hoy.

 

Instituciones congeladas
La Coordinadora de la licenciatura en Ciencias Forenses del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá), Brenda Rubí Becerra Alonso, dijo que la hipótesis de Ramos Ponce no está lejos de la realidad.

“En el servicio público ocurre una especie de crisis cuando hay un cambio de administración, porque hay áreas que se quedan congeladas cuando todavía no hay nuevo jefe y el organigrama no está claro. La hipótesis de la doctora tiene sentido porque hay una parálisis de las instituciones que están al resguardo de la procuración de justicia, gracias a la inestabilidad en el cambio de poder y peor aún cuando hay cambio de color”, señala a partir de su experiencia como jefa del Área de Fortalecimiento Familiar en el DIF de Zapopan.

Informó que los perpetradores de los feminicidios aprovechan el relajamiento institucional en esta temporada. “Saben que hay una baja en el control de la autoridad y perversamente se aprovechan”.

Acerca del perfil de las víctimas, expresó que la mayoría tenían un promedio de 25 años y que se encontraban en una relación de pareja, en la que el victimario impuso un poder sobre el cuerpo de ellas, soportado por el ideal de la relación de pareja que suele distorsionar la percepción de la realidad ante la situación de violencia.

Según datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), realizada en 2016 por el Inegi, seis de cada 10 mujeres mayores de 15 años sufrieron algún tipo de violencia en algún momento de su vida, y 44 por ciento, en el mismo rango de edad, ha tenido algún incidente de violencia.



Nota publicada en la edición 964


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