Foto:

Opinión

Jalisco en contingencia


Por Ruth Padilla Muñoz
16 Abril 2018

El Bosque de La Primavera es una de las más grandes reservas naturales de Jalisco y la más importante de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), la principal fuente de aire fresco en la ciudad y reservorio de la biodiversidad; no obstante, a pesar de que se trata de un área hipotéticamente resguardada, no ha estado exenta de sufrir desastres ambientales, entre los más recurrentes están los incendios forestales, los cuales han provocado que grandes extensiones del bosque queden en cenizas. Ahora nuevamente un terrible incendio arrasó a su paso con más de 2 mil hectáreas del bosque, al momento de escribir este texto se ignoraba el nivel de afectación del arbolado adulto, matorrales y pastizales.

Según datos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), 2016 y 2017 fueron los años en los que se dispararon los daños por incendios, ya que se quemó el equivalente a todo lo destruido en el periodo entre el 2002 y el 2015, es decir, durante 14 años. Jalisco tuvo en 2017 un año crítico por el número de incendios forestales, equivalentes a seis veces la extensión del Bosque de La Primavera, esta impactante cifra colocó al estado en el primer lugar de daños por conflagraciones forestales a nivel nacional.

Los incendios de los últimos años han perjudicado al arbolado adulto del estado, que llega a tardar en recuperarse poco más de 30 años; para dimensionar el daño, basta decir que lo perdido tan solo en el año 2017, equivale a 58 veces la extensión del Parque Metropolitano de Guadalajara, cuyas 113 hectáreas se encuentran profusamente arboladas.

La situación continúa agravándose, ya que según estadísticas del Sistema de Medición de Indicadores para el Desarrollo del Estado (MIDE), en Jalisco la reforestación ha disminuido en los últimos años, ya que mientras que en 2015 se rehabilitaron 13 mil 475 hectáreas, en 2016 fueron cerca de 7 mil y en 2017 crece ligeramente a 8 mil 129 hectáreas. Este año la situación tiene que cambiar, sumándonos a la temporada de lluvias para romper la racha negativa de los últimos años.

La contingencia ambiental decretada durante los días 11 y 12 de abril del presente año no será, por desgracia, una excepción, en una temporada de estiaje en donde apenas inician los incendios forestales y el humo y las cenizas presentes en el aire que respiramos seguirán afectando la salud de los habitante de la ZMG, en consecuencia, se incrementarán las enfermedades respiratorias y las alergias por estas causas.

De lo anterior se desprende que es necesario estar al pendiente y hacer caso a las indicaciones de protección civil, evitar realizar actividades al aire libre, ya sean recreativas o de ejercicio, además, en caso de contingencia ambiental, mantener cerradas puertas y ventanas a fin de disminuir los riesgos a la salud, particularmente entre grupos vulnerables como niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.

Ojalá la SEMADET y el gobierno del estado hagan algo más que decretar alertas ambientales para detener la grave contaminación que afecta a todos los habitantes de Jalisco, porque, hasta ahora, pocas cosas positivas se pueden decir al respecto.



Nota publicada en la edición 965