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Economía

La nueva Ruta de la seda


Académico del CUCSH realizó una investigación en el marco de un proyecto que el gobierno chino impulsa para la integración económica regional entre países de Asia, Europa y África

Por Martha Eva Loera
16 Abril 2018

Una región económicamente integrada por más de 60 países e inspirada en la antigua Ruta de la seda beneficiaría a la economía china, al tener nuevos mercados para colocar sus productos, afirmó Juan José Palacios Lara, académico del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

El investigador dio a conocer los resultados de su proyecto “China’s Belt and Road initiative Building. A megaregion or pursuing lateral politico-economic goals?” (sobre la comunidad económica de la Ruta de la seda del siglo XXI), resultado de una estancia en China entre mayo y agosto de 2016, después de ser invitado a desarrollar un proyecto de investigación en el Qianhai Institute for Innovative Research (QIIR), de dicho país asiático, en el marco del Programa de Académicos Visitantes de este centro de inteligencia que opera con los auspicios del gobierno chino.

El tema a investigar fue la integración económica regional entre países de Asia, Europa y África, que al parecer es un proyecto propiciado por China.

La Ruta de la seda era una red de rutas comerciales entre Asia y Europa de cuatro mil kilómetros. Los comerciantes chinos las utilizaban para transportar sedas, pieles, tés y especias. Iniciaba en la ciudad china de Xian, pasaba por otras dos más de ese país, algunas del norte de Afganistán, Irán y llegaba a Europa. Estuvo vigente entre los siglos I y XVI.

“El actual proyecto de China, inspirado en esa ruta, tomaría en cuenta las realidades del siglo XXI”, destacó el investigador.

Explicó que China tiene una capacidad de producción mayor de lo que puede absorber su economía. “Esto implica una sobreproducción de acero, vidrio y aluminio, entre otros. En ese sentido, la nueva ruta serviría para exportar toda esa producción excedente a otros países, de manera que soltaría presión a la macroeconomía china al tener nuevos mercados para su producción”.

Agregó que en China hay empresas públicas propiedad del gobierno, que financieramente están quebradas, pero proporcionan empleos. Por ello reciben beneficios públicos. “Se trata de empresas zombies. Otro de los fines que deduzco del proyecto que estudié es que ese país quiere resolver el problema de las empresas zombies, darles mercados para que mejoren sus ventas, balances y quitar presión presupuestal al gobierno”.

Todo indica que el plan es abrir nuevos mercados a través de inyección de dólares en obras de conectividad, infraestructura, líneas de telecomunicación, parques industriales interconectados, entre otros aspectos.

En ese sentido, China está construyendo desde hace cinco años carreteras, autopistas, líneas troncales de electrificación y telecomunicación, así como navieras, puertos marítimos, infraestructura para aumentar la conectividad. “Por ejemplo, en el caso de Pakistán están construyendo uno de los puertos más importantes, ya que por ahí pasa gran parte del petróleo para China”.

“El proyecto es una jugada astuta y genial de la dirigencia china para posicionar a este país como la potencia principal de Asia”, afirmó Palacios Lara y detalló que se trata de un proyecto a largo plazo, que tardará décadas en ser concluido.

El académico no da plazos precisos, pero detalla que la integración económica europea, una de las más avanzadas en el mundo, tardó medio siglo en ver logros, por lo que Xi Jinping, el presidente actual de la República Popular China podría no ver resultados de lo que está planteando.

Antecedentes y objetivos
La lista oficial de países considerados para la nueva ruta no fue proporcionada por el gobierno chino, y esa constituyó una de las dificultades enfrentadas por el investigador para realizar el proyecto, por lo que se basó en una lista extraoficial publicada por organismos e instituciones informadas. Los países que incluye abarcan a India, Pakistán, Tailandia, Rusia, Kenia, Congo, Costa de Marfil, entre otros.

Explicó que América Latina no está en la lista de países que serían beneficiados, pero según los indicios podría ser considerada, porque países como México, por su cercanía a Estados Unidos, tienen importancia estratégica.

Se trata de naciones identificadas por China como destino de proyectos de inversión en infraestructura para mejorar sus comunicaciones.

El fin oficial es promover la convivencia civilizada entre países y contribuir al desarrollo de las naciones que más lo requieren, además de ampliar la globalización.

Xian, con este proyecto hecho realidad, se convertiría en un centro estratégico de comercio y de tráfico de personas y mercancías, lo que beneficiaría el desarrollo de China y el nivel de vida de regiones de este país poco favorecidas económicamente.



Nota publicada en la edición 965