Foto: David Valdovinos

Lagos

Desarrollan páncreas artificial en CULagos


El proyecto se realiza en colaboración con especialistas en biomedicina de la Universidad Politécnica de Madrid

Por Dania Palacios
23 Abril 2018

El control de la insulina por medio de un dispositivo electrónico es uno de los proyectos que están desarrollando en el Departamento de Ciencias Exactas y Tecnología, del Centro Universitario de los Lagos.

Este páncreas artificial ofrece la posibilidad de que las personas con diabetes, enfermedad que en México padece casi el 16 por ciento de la población total —de acuerdo con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE)—, cuenten con un dispositivo que les indique automáticamente la cantidad de insulina que necesitan, gracias a la tecnología del control de sistemas dinámicos.

En esta área trabajan el especialista Carlos Castañeda Hernández, profesor investigador del CULagos, junto con su doctorante Juan Onofre Orozco López.

“El páncreas artificial es un dispositivo externo a la persona, y se compone de dos partes: un sensor que mide la glucosa, y, de acuerdo a las necesidades de insulina de la persona, el aparato suministraría la cantidad requerida por el organismo”, explicó Castañeda Hernández.

A diferencia del método manual que utilizan quienes padecen diabetes tipo 1, con el que es necesario pincharse el dedo constantemente para medir la cantidad de glucosa, esta propuesta tiene la finalidad de dar una mejor calidad de vida a los pacientes, ya que el aparato monitorea en tiempo real el organismo del paciente.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los pacientes con diabetes tipo 1, llamada también juvenil o de inicio, se caracterizan por una producción deficiente de insulina y requieren la administración diaria de esta hormona.

Con cinco años dedicados al desarrollo de este proyecto de innovación tecnológica aplicada a la salud, Castañeda explica el trabajo que hay detrás de un dispositivo como este.

“Generamos algoritmos, es decir, fórmulas matemáticas para el sistema que se quiere controlar; por medio de modelos matemáticos se proponen estrategias de control para que el sistema, en este caso el páncreas, se mantenga en un rango”.

Para ello utilizan redes neuronales artificiales, proyecto hecho en colaboración con especialistas en biomedicina de la Universidad Politécnica de Madrid.

“Por el momento son simulaciones, debido a que las cuestiones de ética no están reguladas internacionalmente para sacar al mercado un artefacto que se comporte como un páncreas artificial y sustituya un órgano del ser humano que está dañado”.

El trabajo de pruebas que realiza el CULagos se vale de un simulador aprobado por la agencia del gobierno de Estados Unidos, responsable de la regulación de alimentos y medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), para evitar el trabajo con animales.

Modelo de control para diseñar un telescopio
Con diversas aplicaciones, y por su relación con otras áreas del conocimiento, el control de sistemas dinámicos que estudia Castañeda Hernández también dio como resultado la innovación de un telescopio que buscaría una patente.

Castañeda describe este nuevo telescopio como único en su tipo, con la capacidad de programar la ubicación de las estrellas y tener un sistema capaz de rotar para seguirlas automáticamente.

“Utilizamos el mercurio como espejo. Lo ponemos en un recipiente para hacerlo girar, y se hace una parábola. Pretendemos que sea perfecta, para que se comporte como un espejo y así redirija los espectros de las estrellas a otro objetivo y al usuario final”.

Después de más de un año de trabajo y de investigación, buscarán los recursos necesarios para la construcción del prototipo y tenerlo listo este año. Además del uso recreativo, podrán probar diferentes algoritmos de control.



Nota publicada en la edición 966