Foto: Gustavo Alfonzo

Altos

La avicultura como vínculo académico entre Brasil y México


Investigadores del país carioca acudieron a los Altos para realizar una estancia académica y compartir conocimientos con miras a generar publicaciones compartidas

Por Julio Ríos / Cinthya Gómez
23 Abril 2018

La Universidad de Guadalajara, a través del Centro Universitario de los Altos (CUAltos) y la Universidad Federal de Minas Gerais, sostienen actividades de intercambio académico en materia avícola, con el fin de potencializar esta industria en ambas naciones.

México y Brasil tienen mucho en común en materia de avicultura. Nuestro país es el que más huevo consume per cápita en el mundo y Brasil el que más carne de pollo exporta, con 320 mil toneladas por año.

También ambos países están en la tabla de los que más huevo producen en el mundo: el quinto y el séptimo lugar, respectivamente.

A pesar de ser naciones líderes en materia de avicultura y que ambas se han convertido en las dos economías emergentes más importantes de América Latina, los estudios académicos en la materia, que vinculan casos de éxito y cooperación entre ambas, son inexistentes.

La idea es que, aprovechando los programas de internacionalización, las dos instituciones de educación logren fortalecer esta vinculación.

Para ello, Jeniffer Godinho Ferreira Pimenta, estudiante de la maestría en Producción Animal, de la Universidad Federal de Minas Gerais, ha llegado a los Altos de Jalisco para realizar una estancia académica en la que, de la mano de académicos expertos en el tema, genere esa vinculación de información sobre manejos y producción de huevo.

“Mi investigación aborda lo que tiene que ver con los huevos enriquecidos, con omega tres y vitaminas. México está muy bien en ese renglón, ya que produce muchos huevos así. En Brasil ese es un mercado muy pequeño orientado a nichos limitados de personas”.

La estudiante brasileña asevera que se decidió por el Centro Universitario de los Altos por la cantidad de estudios realizados en torno a la avicultura en México, además de estar enclavada precisamente en una de las zonas en las que más huevo produce en el ámbito nacional y mundial.

“Yo vine acá porque los Altos tienen mucha producción de gallinas ponedoras y mi proyecto es sobre huevos y gallinas ponedoras. En Brasil nosotros somos muy buenos con pollos, pero con ponedoras somos el séptimo lugar mundial y México es el quinto. Entonces vengo acá para aprender”.

De primera mano, la estudiante ha comenzado a observar las diferencias culturales de producción, concentración y en los sistemas de calefacción y crecimiento de las aves.

“La avicultura tiene varios sistemas de producción. Nosotros sólo vimos uno muy sencillo. Es diferente, porque en Brasil las cosas son pocas, pero son muy grandes. Acá tienen de todos los tipos. Es algo muy cultural: una familia tiene producción de huevos. Es muy bonito esto”.

También está en Tepatitlán, sede de CUAltos, Godinho Ferreira Pimenta, quien a su cargo tiene un grupo de extensionismo rural en Brasil, con enfoque en la avicultura, y pretende recabar toda la información académica aplicable para mejorar los métodos en su país.

“Creo que puedo aprender la cultura, porque acá es muy diferente. Acá ustedes comen huevo a todas horas y eso es muy bueno, porque es un alimento muy rico. Creo que voy a aprender de manejo, de algunas cuestiones de avicultura. Es muy diferente, y puedo llevar algo a Brasil para mejorar las cosas”.

Los académicos que acompañan a la estudiante proceden del área de ingenierías agropecuarias y de producción animal de carreras como Veterinaria y con especialización en aves.

Poco intercambio
Juan Antonio Serratos Vidrio, profesor de asignatura de Producción de Aves y de Técnicas de Aves en el CUAltos, quien acompañará a la estudiante, resalta la oportunidad del centro universitario por dar a conocer las investigaciones que se han producido en la avicultura y generar vínculos académicos con otras regiones, pues el trabajo de la maestrante brasileña podría sentar el precedente de la primer relación bibliográfica entre México y Brasil en temas como la producción de huevo enriquecido.

La meta en materia académica es que en el futuro se tenga un mayor intercambio de conocimientos, con los que, a decir del académico, “se promueva más a Jalisco en el exterior y que del exterior lleguen más a Jalisco, particularmente a los Altos”.

“Hay una cosa muy interesante. Somos países muy productores, tanto de pollo, ellos, como de gallina productora de huevo para plato, nosotros. Tenemos mucha investigación, pero no hay ninguna referencia bibliográfica de Brasil hacia México, ni de México hacia Brasil. Entonces creo que es la oportunidad que tenemos nosotros de escribir un artículo científico en el cual haya un verdadero intercambio de conocimientos. Para nosotros es un gran compromiso, pero también una gran oportunidad”.

Según el académico, mientras que en México el consumo per cápita anual de huevo asciende a los 390 por año, en Brasil la cifra es de 190, casi 200 huevos menos.

En ambos países el huevo es la fuente de proteína más barata para las personas, pero en México el sector del huevo enriquecido con aminoácidos y omegas ha crecido, y es precisamente éste uno de los nichos de los que la brasileña quiere aprender.

Según Serratos Vidrio, en comparación con la región de los Altos, en la que hay 30 millones de pollos, Brasil apenas tiene una población total de 50 millones de gallinas, mientras que todo México en su conjunto, 140 millones de estas aves.

“Entonces es un modelo de producción del que se puede aprender en el mundo”, comentó Serratos Vidrio.



Nota publicada en la edición 966