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Tonalá

Un motor de desarrollo para Tonalá


El Centro Universitario de Tonalá contará con una incubadora de negocios para apoyar en temas tecnológicos y sustentables a emprendedores de la zona en la implementación de sus proyectos

Por Martha Eva Loera
7 Mayo 2018

El Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) albergará una incubadora y aceleradora de negocios en el Centro Regional para la Calidad Empresarial (CReCE), cuyo edificio está en un 95 por ciento de avance en su construcción.

CReCE tiene como base un modelo implementado en el Centro Universitario de los Valles (CUValles), al que se suma el de Tonalá, informó Paola Lyccette Corona Gutiérrez, coordinadora de Reclutamiento de Proyectos en este centro.

El plan es que en el transcurso de mayo el edificio esté finalizado. Tendrá cuatro áreas funcionales: una estará enfocada a la incubación de los proyectos, denominada área de emprendurismo para ejecutar ideas de negocio. Otra área será de asesoría empresarial, para brindar servicios a las empresas en finanzas, mercadotecnia, desarrollo del producto, evaluación de la productividad interna, eficiencia energética y desarrollo de sus capacidades.

“La empresa podría tener identificadas sus necesidades o nosotros podríamos hacer el diagnóstico total de la compañía para ofrecerle servicios”, dijo Corona Gutiérrez.

Una tercera es de innovación, que tendrá como fin que las empresas puedan crear valor. Busca asistir a una persona o un grupo que tenga una o más ideas de negocio, pero sin los elementos tecnológicos para implementarla. Contará con un observatorio de las tecnologías que pueden ser útiles a las empresas o el proyecto.

“Se pondrán al alcance de la empresa las novedades en ciencia y tecnología generadas y que pudieran ser aplicadas a las empresas e industria. En esta área se busca la participación de la Universidad, la Iniciativa Privada y el Estado, para con esos tres motores incidir en el desarrollo de la región”, explicó Corona Gutiérrez

Habrá asesorías para la implementación y operatividad. “Es decir, cómo una idea tecnológica puede concretarse y la manera en que se implementa en los sistemas productivos”.

El área de transferencia energética y sustentabilidad está enfocada a conocimientos y desarrollos generados en el CUTonalá en temas de sustentabilidad, en sistemas energéticos, hidrocarburos y energías renovables, para poder asesorar a empresas con el conocimiento desarrollado por la academia.

El plan es ofrecer diagnósticos especializados, ya que se cuenta con el equipamiento para realizar análisis químicos, diagnósticos ambientales y medición de impactos ambientales.

“La diferencia entre las áreas de innovación y transferencia energética es que en el primer caso se podrán acercar a la industria todos aquellos desarrollos que no están enfocados en la energía y sustentabilidad, sino que tienen que ver, por ejemplo, con salud, nanotecnología, modelos de negocios, es decir, de otras áreas de conocimiento”.

Contará con salas exclusivas para empresas de alto impacto y áreas comunes, espacios para juntas de distintos tamaños, desde cuatro personas hasta de 30 y otra de 50.

“La manera en que está planeado el CReCE tiene relación con nuevas formas de trabajar, en las que todos comparten servicios y no hay extensiones telefónicas exclusivas o computadoras fijas de escritorio. Alude a formas de trabajo flexibles de los emprendedores actuales”.

Por ahora, como todavía no está concluido y entregado el edificio que albergará al CReCE, en CUTonalá realizan proyectos de aceleración de negocios. “En este momento estamos en proceso de selección. Hemos contactado alrededor de 20 empresas en esta primera etapa, y el comité evaluador está revisando las solicitudes de servicio para decidir los proyectos que serán apoyados por un equipo de coaches, emanados de la comunidad académica. Son 18 investigadores y profesores, todos expertos en temas tecnológicos, con experiencia en temas de sustentabilidad, energía y agua o con experiencia en emprendurismo, plan de negocios, finanzas, mercadotecnia y desarrollo de producto”.

El fin es que CReCE se convierta en un motor de desarrollo regional. Tendrá una vocación artesanal y sustentable.

“En el primer aspecto buscamos que tenga un espacio para galería, de modo que sea un escaparate, un lugar donde los estudiantes puedan mostrar sus productos artesanales, tener una plataforma de venta y que esto les sirva para su desarrollo”.



Nota publicada en la edición 968