Foto: Adriana González

Universidad

Corrupción, un mal añejo de la administración pública


Concluyó la XIV Conferencia Anual de la Red Inter-Americana de Educación en Administración Pública, con sede en CUCEA

Por Julio Ríos
21 Mayo 2018

La Universidad de Guadalajara (UdeG) albergó, del 16 al 18 de mayo, la Reunión Nacional de Administración Pública (RNAP), con la participación de profesores e investigadores, funcionarios y ciudadanos interesados en estas temáticas.

El evento fue organizado por el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), a través del Instituto de Investigaciones en Políticas Públicas y Gobierno, en conjunto con el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) AC e instituciones de educación superior.

Al dar la bienvenida a la reunión, el Rector General de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Miguel Ángel Navarro Navarro, dijo que en México se han dado pasos importantes hacia la modernización de la administración pública en temas como el servicio profesional de carrera, la reglamentación de la función pública y el gobierno electrónico para agilizar trámites y ofrecer mejores servicios.

“No obstante, el Índice de Competitividad 2017 muestra que la corrupción, junto con la economía informal, el modelo de pensiones y la inseguridad pública son factores que frenan el desarrollo competitivo de nuestro país. La corrupción parece un mal añejo que aqueja no sólo a la administración pública federal, sino también a las estatales y municipales. En este sentido, las universidades tenemos el desafío de formar ciudadanos con integridad ética y moral, que la manifiesten en el ejercicio de sus responsabilidades cívicas”, agregó.

El Director del Instituto de Investigaciones en Políticas Públicas y Gobierno de la UdeG, Luis F. Aguilar Villanueva, indicó que la RNAP se realiza como actividad previa al Congreso del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), que tendrá lugar en Guadalajara del 6 al 9 de noviembre de este año.

Al respecto, el Presidente del INAP, Carlos Reta Martínez, dijo en la inauguración que el objetivo es “establecer un fructuoso diálogo entre los principales actores y estudiosos de la administración pública, quienes darán a conocer los resultados de sus investigaciones, las experiencias en actividades administrativas, sus logros en cuanto a innovaciones y procesos y servicios, todo ello bajo el compromiso con la mejora de la calidad institucional técnica y administrativa que se traduzca en buen gobierno”.

La RNAP giró bajo siete ejes: gestión intergubernamental y gobiernos locales; gobierno democrático y administración pública; evaluación de política y de la gestión pública; finanzas públicas, contraloría y fiscalización; enseñanza de la administración pública; gestión del cambio climático; y presente y futuro de la administración pública.

De manera que se realizaron tres conferencias magistrales, 49 paneles, cinco conversatorios, tres talleres, con la presencia de más de 200 panelistas.

Una de las conferencias fue impartida por María del Carmen Pardo, profesora investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) e integrante del Sistema Nacional de Investigadores, nivel II, con el tema Administración pública y gobernanza.

La también integrante del Consejo Rector de Transparencia Mexicana realizó un recorrido respecto de las tendencias de la administración pública en los últimos años. Recordó que, entre otras cosas, se ha reclutado a gerentes que provienen de la iniciativa privada, quienes han trasladado esos procesos al servicio público pero no lograron adaptarse a una reflexión social.

Otra fórmula, dijo Pardo, ha sido la contratación de consultores y asesores, pero eso no permitió que se consolidara un servicio profesional de carrera. Incluso, se siguió la tendencia de políticos reformadores contra los burócratas que se resistían al cambio.

“La administración pública es clave para la gobernanza, al menos en dos sentidos: establece políticas de calidad; aquí el acento debe ponerse en las políticas, que para que sean de calidad no deben partir del vacío. No se inventan cosas cada tres o cada seis años. Hay que tomar en cuenta aspectos contextuales y arreglos históricos institucionales existentes en los que han operado las administraciones públicas, y deben ser tomados en cuenta para el diseño, formulación, implementación y operación. Y segundo: la ciudadanía obtiene beneficios colectivos como resultado de procesos administrativos legítimos y sobre los que pueden rendir cuentas”, apuntó.



Nota publicada en la edición 970