Foto: Cortesía

Tonalá

CUTonalá aspira a convertirse en centro cardioprotegido


En una primera etapa capacitará a sus seis mil estudiantes sobre primeros auxilios, para luego extenderla a la comunidad administrativa y académica

Por Martha Eva Loera
21 Mayo 2018

El bienestar físico de los estudiantes, académicos y administrativos que trabajan en el Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) es una de las prioridades de dicho plantel. Por ello se capacitará a todos los alumnos para que sean primeros respondientes en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y evitar posibles complicaciones en casos de registrarse un paro cardiorrespiratorio en el núcleo.

“No hemos tenido hasta el momento una emergencia por causa de alguna enfrermedad cardiovascular, pero lo mejor es estar preparados”, afirmó Érika Anita Guadalupe Aguilar Chávez, académica de CUTonalá.

La población objetivo es de cerca de seis mil alumnos. Posteriormente, el plan es capacitar al personal administrativo y académico, y en los siguientes semestres, a los estudiantes de primer ingreso. El objetivo es que CUTonalá sea un centro universitario cardioprotegido, añadió.

Esta capacitación, impulsada por las autoridades de CUTonalá, correrá a cargo de académicos de la División de Ciencias de la Salud, encabezada por su director, Alfredo Ramos Ramos,  e instructores de Procardio 21, Salva una vida, un centro de entrenamiento para la prevención y el tratamiento de la muerte súbita y otras causas de mortalidad. Esta institución, que realiza capacitaciones para pequeños grupos o instituciones, está dirigida por Luis Manuel Espinosa Castillo.

Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en el mundo. En el 2015 en México 163 mil personas fallecieron por estas patologías y en Jalisco 10 mil 500, de ahí la importancia de dicha capacitación.

Los alumnos aprenderán a manejar el desfibrilador automático externo, un aparato que descarga energía eléctrica para poder hacer reaccionar al organismo de una persona que está en paro cardiorrespitaritorio, ya que el 90 por ciento de los pacientes que lo sufren es por una fibrilación ventricular (trastorno del ritmo cardiaco que presenta un ritmo de más de 250 latidos por minuto), lo cual puede llevar a un paro cardiaco.

La ventaja de los desfibriladores es que son aparatos de avanzada, que guían a la persona que presta auxilio sobre si el paciente requiere una desfibrilación o no. En caso de no ser necesario, el estudiante podrá continuar con las maniobras de ventilación y compresiones toráxicas, las cuales tienen que tener una frecuencia y un ritmo.

La entrevistada destacó la importancia de contar con desfibriladores automáticos disponibles en caso de una contingencia y poder dar atención en una primera instancia en menos de cinco minutos. Para ahorrar tiempo e incrementar eficiencia tendrán que ubicarse los equipos en distintos puntos del centro.

Se platicará con algunos  proveedores para adquirir equipo y tener un sistema de respuesta oportuna en caso de presentarse un emergencia en CUTonalá, detalló.

La capacitación incluye técnicas adecuadas para dar respiración de boca a boca. “Los pacientes que están inconscientes, sin respiración y sin pulso, es muy probable que sufran paro cardiorrespiratorio. Entonces los estudiantes tendrán que activar el sistema médico de emergencias en el 911 para avisar al personal capacitado y  proporcionar auxilio a la persona mientras éste llega”.

Los alumnos harán prácticas utilizando maniquíes y para crear escenarios simulados de lo que pueden enfrentar, hasta el momento que llegue personal de avanzada que se pueda hacer cargo de la situación.

Después de que una persona sufre un paro cardiorrespiratorio sólo tiene diez minutos para no sufrir un daño neurológico importante, ya que la falta de bombeo del corazón puede causarlo por falta de irrigación o hipoxia (deficiencia de oxígeno).

Por cada minuto que sea retrasada la atención esa persona tiene menos probabilidades de sobrevivir, de ahí la importancia de proporcionar auxilio lo más rápido posible.

Los alumnos serán también concientizados sobre la importancia de obtener los conocimientos para ser primeros respondientes.



Nota publicada en la edición 970