Foto: Mariana Hernández León

Ciénega

Ciénega, un foco rojo para las desapariciones


Después de la Región Centro, esta es la zona de Jalisco donde se registran más casos de desapariciones forzadas; los municipios que lideran las cifras son La Barca, Ocotlán y Atotonilco el Alto

Por Iván Serrano Jáuregui
21 Mayo 2018

El horror que viven los familiares de quienes han desaparecido no exenta a la Región Ciénega; de hecho, en función de la división socioeconómica al interior de Jalisco, esta extensión territorial es la que presenta un mayor número de casos después del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG). Según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED), en siete de los nueve municipios que integran la Ciénega hay 190 personas de las que no se conoce su paradero.

El municipio que encabeza la lista es La Barca, con 59 casos registrados; seguido de Ocotlán con 45; Atotonilco el Alto, 38; Ayotlán 24; Poncitlán, 12; Degollado, 7 y Tototlán, 6. Jamay y Zapotlán del Rey no cuentan con denuncias de personas desaparecidas.

Con respecto a los municipios que solían pertenecer a la Ciénega (antes del cambio regional de 2015) y que ahora forman parte de la Región Sureste, Tizapán el Alto cuenta con 15 desapariciones, Chapala tiene 14 casos, en Jocotepec hay 12 y en Tuxcueca 5; es decir, 46 en total.

Al sumarse esa cifra con los 190 de la Ciénega, resultan 236 casos en los municipios de la cuenca del Río Lerma, Lago de Chapala y la parte alta del Río Santiago, cuya desaparición arrastró a sus familias y amigos a emprender búsquedas incansables para conocer su paradero.

Sin embargo, en este cúmulo de cifras faltan muchos casos que no están consignados, indica la periodista Dalia Margarita Souza López, cuyo trabajo se ha destacado en programas radiofónicos especializados en derechos humanos, como Rumbo al norte y Hasta encontrarlos, ambos transmitidos por distintas frecuencias de Radio Universidad de Guadalajara.

“De estas cifras que se tienen de 2007 a la fecha, multiplíquense por lo menos por dos o por tres. Si esta situación de por sí ya es adversa, en las regiones de Jalisco es doblemente difícil. Las familias pueden llegar a preguntar por el expediente para obtener información tras la declaración del caso y en ésta sólo encuentran que no hay avances. Un poco más de 30 por ciento de las desapariciones son jóvenes menores de 35 años. Encontramos, además, revictimización por parte de las autoridades, haciendo al desaparecido responsable de su propia desaparición”.

Las regiones que le siguen a la Ciénega son Costa-Sierra Occidental, con 180 desapariciones, y Altos Sur, con 177. La Región Centro (donde se ubican los municipios del AMG) lidera las cifras en Jalisco con mil 623.

Al día de hoy, según este registro nacional, en Jalisco faltan 3 mil 60 personas desaparecidas, lo que posiciona a la entidad en el tercer lugar nacional después de Tamaulipas, con 5 mil 989, y el Estado de México con 3 mil 834. Estos datos corresponden a la primera quincena de mayo de 2018.

El periodista y académico del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Humberto Darwin Franco Migues, refiere que más que cifras se tratan de delitos y deficiencias de seguridad pública en los que el Estado está obligado a emprender acciones de búsqueda e investigación para dar con los responsables.

Tanto Souza López como Franco Migues estuvieron junto con las investigadoras María Guadalupe Ramos Ponce y Dolores del Carmen Chinas Salazar durante el foro “Desapariciones forzadas en Jalisco” que se realizó el pasado 7 de mayo en la Biblioteca-mediateca Fernando del Paso del Centro Universitario de la Ciénega.

Estudiantes de las licenciaturas en Periodismo, Psicología y Derecho convergieron con la intención de sensibilizarse y conocer más sobre esta situación que, pese a tener más visibilidad en la Zona Metropolitana de Guadalajara, sucede en todo el estado.

En este conversatorio también asistieron madres de jóvenes cuyo paradero se desconoce, como la señora Claudia Amador, madre de María Fernanda Azpeitia Amador, quien fue vista por última vez el 26 de agosto del 2016 en Zapopan; y la señora Leticia Vázquez, madre de Érica Berenice Cueto Vázquez, desaparecida el 12 de noviembre de 2014 en Puerto Vallarta.

Una dura lucha que jamás imaginaron que vivirían es lo que a diario ambas viven. Al compartir su testimonio señalaron que cualquier persona es vulnerable ante las desapariciones, e incentivaron a los presentes del foro a contribuir en la búsqueda de sus seres queridos por medio de las redes.

“A ustedes estudiantes les pido que no cerremos nuestros ojos ante este tema. Una como mamá se vuelve investigador privado, se vuelve policía, porque desgraciadamente no creemos en las autoridades, por todo lo que ha pasado. No hagan caso omiso a esto, que lamentablemente es moda, que son las desapariciones forzadas; mismas que son ocasionadas por el crimen organizado. Yo pido que en redes sociales, así como se comparten otro tipo de publicaciones, lo hagan con las fotos de esas personas”, dijo la señora Amador.

Falta de empatía, omisiones y procesos lentos es lo que a diario padecen las familias que buscan acercarse a la autoridad para encontrar a quienes no están, señaló la señora Vázquez, quien dijo que el caso de su hijo ha pasado por cinco ministerios públicos, dos delegados y tres fiscales generales de Jalisco.

En el encuentro se llamó a los presentes a que como estudiantes se movilicen y participen en más foros de diálogo para que se visibilicen los casos que ocurren en todo el país.



Nota publicada en la edición 970