Foto: David Valdovinos

Sur

Propóleo para combatir el asma


Después de haber comprobado sus propiedades curativas, investigadores del CUSur buscan descubrir cuáles componentes del propóleo actuan sobre las células pulmonares para reducir inflamaciones

Por Laura Sepúlveda Velázquez
11 Junio 2018

Académicos del Centro de Investigaciones en Abejas (Ciabe), adscrito al Centro Universitario del Sur (CUSur), descubrieron propiedades curativas del propóleo en personas con asma, por lo que ahora trabajan para conocer cuáles son los componentes de dicha sustancia que actúan en beneficio de esos pacientes.

El director del Ciabe, José María Tapia González, explicó que este proyecto nació porque de forma empírica habían empezado a tratar a algunos alumnos con propóleo, ya que sabían que curaban alergias, pero no encontraron trabajos específicos sobre asmas alérgicas bronquiales.

“Nos dimos a la tarea de hacer científica esta investigación e invitamos a 40 alumnos, trabajadores y académicos, pero al final nos quedamos con 17, con quienes hemos tenido buenos resultados en reducir la sintomatología de dicho padecimiento”.

Para ello fueron utilizados dos tipos de propóleos: el de la abeja Apis mellifera, originaria de Italia y productora de miel, y la Melipona colimana, una especie sin aguijón y endémica del Sur de Jalisco.

El académico aseveró que actualmente la investigación aún es superficial, ya que necesitan tener datos científicos más profundos para determinar cuáles de varias decenas de componentes del propóleo son los que actúan en las células pulmonares y de qué forma trabajan.

“Una vez que sepamos eso, el siguiente paso sería tratar de patentar el producto que está actuando de forma específica en las células susceptibles a inflamación, y que provocan el problema del asma”.

Con este grupo muestra llevan trabajando dos meses y continuarán las pruebas dos meses más para, al final, hacer las evaluaciones y elaborar un diagnóstico con signos y síntomas, trabajo a cargo del médico Juan José Rodríguez Gudiño.

“Son los primeros pasos probar de forma superficial la efectividad del propóleo, que es un compuesto de aceite, resinas que las abejas colectan de los árboles, arbustos y plantas, que se combinan con enzimas digestivas y de esta forma crean el propóleo, pero de forma exacta no sabemos cuál es la sustancia que hace que disminuyan los problemas asmáticos, y para eso se necesitan dos o tres años más y contar con una fuente de financiamiento”.

Recordó que el propóleo se encuentra a la venta en cualquier tienda naturista, pero el problema es encontrar la dosis adecuada y que la gente sepa cómo aplicarla. Precisó que se administra con una concentración de 20 por ciento en problemas asmáticos leves, y en 30 por ciento en los síntomas más fuertes, con una dosis de 25 miligramos por 80 kilos.

Otras investigaciones
El Ciabe fue creado en 2015 y está adscrito al Departamento de Desarrollo Regional. Con el fin de fortalecer sus líneas y proyectos de investigación establece vínculos con otras instituciones de educación superior e investigación, nacionales e internacionales, formando redes de colaboración en las que participan cuerpos académicos, grupos de investigación e investigadores afines al área apícola.

Otras de las investigaciones en las que trabajan están relacionadas con problemas de enfermedades de las abejas, que han hecho que disminuya la producción de miel y sus poblaciones, así como las del ácaro Varroa destructor, la plaga número uno en el mundo.

“Trabajamos sobre un hongo que disminuye la producción en 30 por ciento y sobre ciertos pesticidas que están ocasionando muerte masiva de las abejas, que no es un problema local, sino mundial”.

En cuanto al riesgo de extinción de las abejas, dijo que es una realidad por diversas causas, ya que además de los pesticidas y las enfermedades se ven afectadas por el cambio del uso de suelo que se da en diversas regiones y en Jalisco, donde tenían miles de hectáreas para recolectar alimentos, zonas que ahora están siendo cambiadas por los sistemas de producción de aguacate y berries.

“Sufren desnutrición y tenemos 30 por ciento de colonias muertas o que desaparecen. Económicamente hablando son pérdidas cuantiosas en apicultura”.



Nota publicada en la edición 973