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Opinión

Concluye el proceso electoral, pero la observación sigue


Por Mónica Montaño Reyes
9 Julio 2018

Pasó el día de la elección y todos evolucionamos. Los partidos y candidatos perdedores y ganadores deberán, según cada quien, redefinir sus estrategias. Los institutos electorales deberán aprender de la jornada y prepararse para la próxima. Los ciudadanos dejamos atrás la confrontación, que guió nuestro voto, para seguir participando de otra manera en los próximos tres o seis años.

En el caso del Observatorio Electoral del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, también vamos a evolucionar hacia un centro de investigación para seguir analizando los procesos electorales, así como el desarrollo del gobierno y los congresos que resultaron electos. Hasta el día de hoy, podemos concluir aspectos interesantes que vivimos en este proceso electoral de Jalisco 2017-2018.

En primer lugar, la poca presencia que tiene el proceso electoral local en la prensa cuando hay elecciones concurrentes con las federales. Sin duda, será también necesario un ejercicio de autocrítica por parte de los medios de comunicación, pensar qué tanta información se otorga a los ciudadanos de su contienda local y analizar qué tanto influyó esta cobertura en los resultados.

Esta elección también nos muestra un descalabro del sistema de partidos local, que inició desde la apertura a la pluralidad en 2012, y que ahora vuelve a convertirse en un bipartidismo, pero con nuevos actores. La presencia de coaliciones, que desde 2016 mostraron ser un mecanismo favorable para ganar elecciones, fue puesto en marcha como nunca antes, y ahora es necesario analizar dicha figura, así como el debate sobre cómo los partidos podrían conservar su unión aún después del día de la elección.

La legislación electoral que contempló esta vez la paridad en el nivel de alcaldesas y senadoras, complementó las antiguas disposiciones para postular igual cantidad de mujeres y hombres en las candidaturas a diputaciones locales y para integrar las listas de representación proporcional. Después del día de la elección, se comprobaron las tendencias internacionales que resultan en una igual cantidad de mujeres y hombres en estos espacios legislativos, pero no así en las alcaldías. Para este asunto quedan pendientes otros elementos de paridad que involucran la importancia y competitividad de los municipios para postular candidaturas de mujeres.

El tema de los candidatos independientes nos deja también muchos elementos de análisis, pues en el caso de Wikipolítica/Vamos a reemplazarles, nos enseñó que la figura de independientes surge sobre todo para refrescar los liderazgos y la forma de hacer campaña, pero con bajas posibilidades de ganar electoralmente. Habría que replantearse si esta figura debe seguirse manteniendo o mejor bajar los requisitos para la inscripción de nuevos partidos políticos.

Por otro lado, puede observarse que la calidad de los políticos en cuanto a trayectoria política y formación académico-profesional depende de la institucionalización de los partidos políticos y agrupaciones. Faltará ver cómo se comportan los actores en su desempeño posterior a partir de estos elementos.

Por último, la participación ciudadana, durante todo el proceso electoral, se vislumbró mejor que en otros años, especialmente tomando en cuenta la cantidad de candidatos independientes que hubo y todos los auxiliares que participaron con ellos. A pesar de lo anterior, tendrémos que esperar unos días más para conocer el porcentaje de participación efectiva durante el 1 de julio, cuando salgan cifras oficiales.

En general, los hallazgos que logramos como observatorio son sólo el primer paso para explorar las consecuencias que tendrán en la política de Jalisco de los próximos años. La observación no termina.



Nota publicada en la edición 977


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