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Costa

Un mar de plástico


Previsiones en el ámbito mundial consideran que en 2050 habrá más plásticos que peces en el mar. Académicos de la UdeG realizan estudios y limpiezas en las playas de Jalisco para recolectar estos residuos que afectan tanto a peces y aves, como también al ser humano

Por Eduardo Carrillo
9 Julio 2018

Costas y mares del océano se convierten en tiraderos de basura. De acuerdo con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, entre ocho y 13 millones de toneladas de plásticos son vertidos al año, lo que representa que cada minuto vacían al mar lo equivalente a una troca de volteo, indicó el investigador del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), Francisco de Asís Silva Bátiz.

Agregó que el problema es serio, no sólo porque afecta al ecosistema, sino también porque nos alimentamos de especies que ingieren plásticos, así como en su forma micro o nano por su desintegración provieniente de cosméticos, pastas de dientes y otros productos.

Esta situación puede agravarse por la degradación futura de los plásticos, que desde 1950 son producidos de forma masiva. Hay que recordar que el plástico tarda entre 100 y mil años en descomponerse. Se prevé que en 2050 habrá más plástico que peces en el mar.

En lo que va del año, en cinco kilómetros costa, desde Barra de Navidad hasta Melaque, fueron colectados 300 kilos de residuos, tras dos limpiezas realizadas por académicos y estudiantes del CUCSur, en conjunto con la asociación civil “Vive Planeta Azul”.

En la primera, realizada en febrero pasado, recogieron 200 kilos. La segunda, en abril, fue después de las vacaciones de semana santa y pascua. “De esos cinco kilómetros, recogimos aproximadamente 100 kilogramos, pero hay que considerar que una semana antes había ido una cuadrilla del ayuntamiento a limpiar la playa”.

Del total de basura reunida, 50 por ciento correspondió a plásticos, el restante fue vidrio y metales.

Además, “lo que hemos encontrado mucho son las colillas de cigarro en la arena, sobre todo en la zona donde hay restaurantes y comercios. Por ejemplo, en un área de 100 metros cuadrados nos hemos encontrado hasta mil colillas”.

Tales residuos, en el ámbito mundial, ocupan el primer lugar de limpieza de playas, seguido de tapas y botellas de plásticos, así como envoltorios de golosinas.

En la región de Bahía de Banderas, el problema de los residuos no es tan grave, aunque sí hay indicios de afectación, detallaron investigadoras del Centro Universitario de la Costa (CUCosta).

Aun cuando no hay estudios al respecto, indicaron que la mayor contaminación por plásticos se ha visto en playas de la isla Larga, ubicada en el Parque Nacional Islas Marietas. Esto se da al inicio del temporal de lluvias, pues la escorrentía de los ríos, aguas arriba, arrastra esos materiales hasta el mar.

Rosa María Chávez de Agostino, investigadora del CUCosta, ha participado en campañas de limpieza anuales y aunque no es frecuente, han sacado embarcaciones con residuos plásticos, materia orgánica, vidrios y metales.

Afectaciones

Silva Bátiz dijo que, de acuerdo con la ONU, mueren al año un millón de aves marinas por ingestión de plásticos o porque se enredan con el material, además de 100 mil mamíferos marinos.

A inicios de junio, en Tailandia murió una ballena por una obstrucción intestinal. La autopsia reveló que en el estómago tenía 80 bolsas de plástico, con un peso de ocho kilos.

En estudios del CUCSur han encontrado que algunas tortugas sacrificadas en el santuario playón de Mismaloya, en Tomatlán, Jalisco, han ingerido plásticos.

El CUCosta ha realizado dos proyectos en los que estudian especies marinas y aéreas donde se involucran estos residuos.

Uno es sobre aves en islas Marietas: su diversidad, reproducción y anidación. Para la construcción de sus nidos, los estudiosos han hallado que las aves emplean pastos secos, aunque también en menor medida plásticos y fibras.

“En aves no hemos encontrado como causa directa de muerte los plásticos”, comentó Chávez de Agostino, una de las investigadoras.

Otros estudios, que consisten en el análisis de contenido estomacal de ejemplares capturados en la pesca deportiva, arrojan que han encontrado una mínima cantidad de plásticos, de acuerdo con la académica del CUCosta, Mirna Leticia Bravo Olivar. Desde hace cinco años han abierto estómagos de alrededor de 500 peces: vela, marlin, atún y dorados, pescados en cuatro torneos anuales. “En el pez vela no se ha encontrado nada extraordinario. En tres ejemplares del dorado se han encontrado taparoscas, vidrio y plásticos”.



Nota publicada en la edición 977