Foto: David Valdovinos

Tonalá

Ahorran energía eléctrica en CUTonalá


Proyecto desarrollado en el campus incluye la generación de tecnología por parte de los alumnos y transacciones de energía eléctrica entre edificios del campus

Por Martha Eva Loera
23 Julio 2018

Impulsar una conciencia ecológica y protectora del medio ambiente entre los alumnos tiene un efecto expansivo en las empresas y la sociedad. Por ello, se puso en marcha el proyecto de Micro redes virtuales con energía fotovoltaica en el Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá), de la UdeG, enfocado en el ahorro de energía eléctrica.

Este proyecto abarca la medición en tiempo real del consumo eléctrico y la creación de un mercado interno de compra venta de energía entre edificios del CUTonalá, con su moneda de cambio virtual, “los WATcoins”.

Así lo informó Alberto Coronado Mendoza, investigador e integrante del cuerpo académico de Optimización de Sistemas Energéticos Basados en Energías Renovables del plantel.

Dijo que, por lo pronto, ya se instalaron sensores para medir el consumo de energía y se propicia la producción de tecnología enfocada en el ahorro de energía por parte de alumnos de pregrado y posgrado, que trabajan en el diseño de proyectos enfocados en este propósito.

“Nos interesa que este tipo de proyectos no sólo tengan impacto en el centro universitario, sino que puedan ser adoptados por otros centros, instituciones y empresas”, dijo Coronado Mendoza.

En el proyecto, que está adherido al Programa Universitario Integral de Transición Energética, están involucrados seis académicos y cuatro estudiantes de CUTonalá.

 

Medición energética
El proyecto como etapa inicial incluyó, desde hace un mes, la instalación de 200 sensores en salas de junta, laboratorios y áreas administrativas, para medir en tiempo real la energía eléctrica que se consume.

“Al momento en que es encendido un aparato de aire acondicionado o una lámpara, por ejemplo, puede ser detectada la cantidad de energía gastada”, dijo el académico.

Hasta el momento hay cinco edificios monitoreados: el Instituto de Energías Renovables, la biblioteca, el área de Ciencias de la Salud, de Diseño de Artesanías y de Nutrición. Los datos son analizados en el mismo plantel para establecer comparativos entre los edificios. El propósito es cubrir otros seis edificios el próximo año.

Los datos arrojados por los sensores son de tipo estadístico, y la información sobre el consumo de energía será inyectada por hora, en un programa con código matemático, de tal manera que podrá predecirse cuánta energía se consumirá en un día determinado con base en los consumos históricos. A partir del próximo ciclo escolar, que inicia en agosto, participarán alumnos en ese objetivo, destacó el investigador.

Podrá también calcularse la irradiación del sol, para determinar cuánta energía producirá el huerto solar instalado en el plantel, que cuenta con mil 560 paneles fotovoltaicos, suficientes para cubrir el 90 por ciento de la energía que consume el centro, de acuerdo con información de Sergio Humberto Graf Montero, director del Instituto de Energías Renovables del CUTonalá.

Se cuenta también con una red de distribución subterránea, la cual es inyectada con la energía que producen los paneles, y ésta se distribuye a todos los edificios, destacó Coronado Mendoza.

A cada edificio del CUTonalá está asignando un inversor de los diez ya instalados. Toda la energía producida por cada uno de éstos y destinada a determinado edificio, es la que  deberá consumir o menos, explicó.

La asignación de inversores a cada edificio podría concluir en este periodo vacacional de verano, que termina el 12 de agosto.

Mercado interno energético
El investigador Alberto Coronado Mendoza dijo que estas estrategias serán las bases para crear en el plantel un mercado interno de energía, con su moneda de cambio virtual, sin valor económico, el “WATcoin”; de tal manera que si un inversor asignado a un edifico genera más energía de la que consume, ese exceso se pone “a la venta” para que otro edificio la compre mediante una transacción virtual.

Si el consumo de energía en un edificio fue menor en comparación con lo producido por su inversor, se planean incentivos para los usuarios de dicho edificio; por ejemplo, podrán asistir a una función de la Cineteca, a un concierto de la Orquesta de Cámara del CUTonalá o a un picnic, subrayó.

Aclaró que para los edificios que más consuman y no cumplan las metas de ahorro de energía se establecería un sistema de “castigos”, que consisten en la prestación de algún servicio social, ya sea participar en la producción de composta, trabajar en el huerto ecológico del plantel, sembrar y cuidar árboles.

En el CUTonalá, además, se propicia la producción de tecnología ahorradora de energía entre los estudiantes de pregrado y posgrado. Éstos podrían diseñar y hacer sensores para ser utilizados en el centro universitario y sustituir a los que se compran de manera externa.

Además se busca incentivar a los estudiantes para que incuben un negocio y lograr desarrollarlo para que en dos o tres años esté su producto en el mercado.

Ya trabajan en propuestas enfocadas en el control de demanda energética para la generación de prototipos o monitoreo de energía, control energético, desarrollo de aplicaciones, entre otros.

Del 26 al 28 de septiembre habrá presentación de propuestas por parte de los estudiantes.



Nota publicada en la edición 979