Foto: Fernanda Velázquez

Patrimonio

Vuelve a sonar himno en honor a Fray Antonio Alcalde


Integrantes de la maestría en Gestión y Desarrollo Cultural, del CUAAD, recuperan la antigua obra musical y logran que sea escuchada en el Barrio del Santuario

Por Iván Serrano Jáuregui
3 Septiembre 2018

Tras ciento veintiséis años de silencio, las estrofas y melodías de un himno en honor al gran benefactor de Guadalajara, Fray Antonio Alcalde y Barriga, volvió a sonar en tierras tapatías. Esta obra musical, de la cual no se conocían registros, fue escrita por el compositor Tiburcio Saucedo en 1892, con la intención de honrar la memoria del benefactor como parte de las actividades de su centenario luctuoso, que se celebró en aquel año.

En enero de 2018, dicha obra fue encontrada entre los archivos de la Universidad de Texas, por la coordinadora de la maestría en Gestión y Desarrollo Cultural, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), Adriana Ruiz Razura.

Tras verificar la autenticidad del himno, la académica, con ayuda de estudiantes del posgrado, realizó las gestiones para traerlo de vuelta a Guadalajara y que fuera interpretado en el recinto donde yacen los restos mortales del Fraile de la Calavera: el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

Fue el pasado 7 de agosto, en la misa de conmemoración del aniversario doscientos veintiséis del fallecimiento del fraile, cuando este himno fue cantado por el Coro Mozart del Santuario de Guadalupe, tras varios meses de ensayos y organización.

“Es un momento histórico, porque en este Santuario se escuchó hace ciento veintiséis años este himno y ahora lo estamos volviendo a escuchar. Tenemos que recuperar toda esa memoria histórica que nos hizo ser quienes somos, en esta ocasión recordamos a un personaje fundamental en la historia de Guadalajara, y qué mejor que recordarlo con una obra musical que se le compuso hace tantos años”, comentó esa noche Ruiz Razura.

Uno de los estudiantes de la maestría, Rodrigo Vega Aguilar, formó parte de los trabajos de gestión para revivir el himno; él, junto con la joven Ashley Astrid González Montaño, egresada de la Universidad UNE, trabaja en el rodaje de un documental sobre la identidad cultural del Barrio del Santuario y la figura de Fray Antonio Alcalde; por ese motivo, estos jóvenes se involucraron en la recuperación de la obra.

“Me interesa retomar este himno y que la gente lo conozca. Es un tema musical que desde hace más de ciento veinte años no se tocaba y cantaba en Guadalajara; incluso la gente que está trabajando para canonizar a Fray Antonio tampoco la conocía. Tras el descubrimiento, empezamos a trabajar con las personas del Santuario de Guadalupe y los integrantes del Coro Mozart, así como con el presbítero Tomás de Híjar Ornelas, quien nos acercó a esta comunidad y a la asociación civil Amigos de Fray Antonio Alcalde”, compartió Vega Aguilar.

Al finalizar la ceremonia religiosa, se repartieron trípticos con la letra del himno, su historia y los datos del autor, Tiburcio Saucedo (1853-1914), un pianista, organista, compositor y profesor de música originario de Guadalajara. A este artista se le suele recordar por ser el creador de la música del Himno Guadalupano, cuya letra es de José López Portillo y Rojas y que hoy se sigue cantando en templos católicos de México y Latinoamérica.

Una vez que los asistentes tuvieron en sus manos la letra, el Coro Mozart interpretó las estrofas en compañía de la soprano Dolores Irene González León, la mezzosoprano Sandra Elizabeth Rodríguez Rosas y la pianista Natalia Rangel Lara.

Para esta ocasión, la dirección estuvo a cargo de uno de los docentes del Departamento de Música del CUAAD, Sergio Ángel Sandoval Antunez.

“A esta obra le falta una página a la partitura y creemos que, como toda restauración, no le vamos a hacer arreglos; tal como está es como está interpretada. La música es sencilla, con cadencias sencillas sin mayor complejidad, lo importante es la letra, que es una exaltación del trabajo loable de este personaje ilustre de Guadalajara”, externó el profesor de música.

El director oficial del coro, Jorge Abraham García Íñiguez, dijo que esta agrupación, conformada por hombres y mujeres de distintas edades, recibió muy bien la misión de aprenderse el tema e interpretarlo con gran aprecio.

“Nos consideraron por ser el coro de la parroquia donde descansan los restos de Fray Antonio, y fue algo sorprendente. Los integrantes se mostraron receptivos, llevamos más de un mes trabajando las partituras, la letra, el solfeo y las respiraciones”, detalló.

La intención del rescate de este legado cultural de Guadalajara, aseguran los involucrados en la gestión cultural, es que los vecinos del Barrio del Santuario lo conozcan y lo reproduzcan en sus ceremonias religiosas.

Durante la presentación del himno hubo gran asistencia en el recinto; la misa fue presidida por el cronista tapatío y sacerdote Tomás de Híjar Ornelas, junto con el señor cura Guadalupe Dueñas Gómez; éste último reconoció el trabajo universitario para honrar la memoria de uno de los personajes más importantes de la historia de Jalisco.



Nota publicada en la edición 983