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Costa

Imágenes para aprender la lengua de señas


El CUCosta desarrolla un sistema automatizado para dispositivos móviles, cuya finalidad es alfabetizar a sordos a través de un diccionario ilustrado

Por Eduardo Carrillo
3 Septiembre 2018

Las personas con discapacidad auditiva tendrán más opciones para aprender a leer y escribir en Lengua de Señas Mexicana (LSM), con el apoyo de las nuevas tecnologías.

Se trata de un sistema automatizado generador de aplicaciones para dispositivos móviles, desarrollado por académicos y estudiantes del Centro Universitario de la Costa (CUCosta), a través del cual se facilita la alfabetización por medio de conceptos simples.

El proyecto incluye un diccionario ilustrado que contiene palabras, éstas son acompañadas con imágenes, la seña con las que se hablan, sus sílabas y frases completas, entre otros aspectos, y cuya meta es enseñar a leer y escribir, así como dialogar.

Desde hace más de 10 años, Miguel Álvarez Gómez, docente del plantel y uno de los creadores del proyecto, comenzó con la recopilación de palabras de diferentes fuentes, las cuales concentró en una base de datos digital, acompañada de imágenes.

“El año pasado surgió una convocatoria internacional (del Premio Sign On For Literacy, lanzada por All Children Reading: a Grand Challenge for Development) que buscaba material para alfabetizar a niños sordos. Entonces, a partir del material que ya tenía, le agregué una serie de propiedades, características y facilidades”, afirmó el docente.

Uno de esos elementos es que al estudiante se le presenta la posición de los labios para hablar, la postura de la garganta y la lengua, con lo que se busca que aprenda a oralizarla, que se esfuerce por emitir sonidos o de lo contrario, que aprenda a leer los labios de otras personas.

Álvarez Gómez destacó que esta es una habilidad importante. “Trabajé con una colaboradora que era sorda y me di cuenta que lo era como a los tres meses de trabajar con ella. En una ocasión le hablé por la espalda. No me contestó, no me hacía caso. Dije ‘Espérame’, la toqué, se volteó y le pregunté: ¿eres sorda? Me dice: sí, leo los labios y me puedo comunicar”.

En un primer momento fueron recopiladas 800 palabras, y podrían llegar a los mil 400 conceptos, listos para difundirse y están organizados en diferentes temas: familia, casa, ciudad y alfabeto.

El sistema es para celulares con android (tabletas o celulares), para computadora y también hay una versión impresa.

Lo pueden aprovechar oyentes para aprender la LSM, pues tienen el concepto y la imagen y pueden practicar.

“Esa es la versión más sencilla. Es para que las personas que hablamos normalmente podamos aprender la lengua de señas y nos podamos comunicar”.

Álvarez Gómez informó que continúan ampliando el vocabulario por temas, como salud, educación, entretenimiento, entre otros. “Así, por áreas, vamos publicando grupos de vocabularios para hacerlo más sencillo, porque las frases y conceptos están relacionados”.

Agregó que existe la creencia de que con dos mil palabras que conozca un individuo se puede comunicar en cualquier idioma.

“Entonces esperamos (que en los primeros meses de 2019) se cuente con dos mil palabras más comunes de la lengua mexicana, representadas en señas y con todos los apoyos para que aprendan a escribirla, a leer los labios, a oralizar con una definición del concepto y una frase de apoyo para el uso”.

En el proyecto colaboran estudiantes de las licenciaturas en ingeniería en comunicación, multimedia, en telemática, en computación, psicología, entre otras. Además, apoya el Departamento de Ciencias y Tecnologías de la Información y Comunicación y la División de Ingenierías.

La UdeG cuenta con un programa de Universidad Incluyente, por lo que el académico manifestó su interés por contribuir para que los profesores de la UdeG aprendan la LSM.

Desde hace algunos meses, el ayuntamiento de Puerto Vallarta emplea parte del material desarrollado como parte de los cursos de lengua de señas que imparte a sordos, padres de familia, docentes y empleados municipales.



Nota publicada en la edición 983