Foto: Adriana González

Fotografía

Un fotógrafo no sólo capta imágenes, también es un empresario: Jean Bérard


Durante la Cuarta Semana de la Fotografía en el CUAAD, que se llevó del 10 al 15 de septiembre pasado, el fotógrafo ofreció la charla inaugural

Por Iván Serrano Jáuregui
17 Septiembre 2018

La idea de que cualquier persona que toma fotografías puede ser fotógrafo es el principal reto que tienen que vencer los profesionales, aseguró el especialista en la materia, Jean Bérard.

La mañana del pasado lunes, dicho fotógrafo franco-canadiense habló al respecto en la charla inaugural “La fotografía como profesión”, de la Cuarta Semana de la Fotografía, que organiza el Departamento de Artes Visuales del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

Bérard tiene en su haber decenas de premios, entre éstos ser cinco veces ganador del Prix de la Photographie Paris (PX3). Su obra ha sido publicada en más de treinta medios especializados de distintos países. Ha realizado fotografía publicitaria para empresas como Casa Cuervo, Volkswagen, Johnnie Walker, Colgate-Palmolive, entre otras.

“El trabajo del fotógrafo no sólo es tomar una fotografía, sino ser un empresario. Hay muchos trabajos conexos a esta profesión que nos conviene tomar en cuenta. Lo que suele fallar a los recién egresados es que no tienen un negocio, hay que ser un empresario y no están conscientes de ello”, explicó.

Conocer cómo son los temas legales, qué es trabajar con una agencia publicitaria y cuáles son los documentos administrativos, son algunos puntos claves para comenzar a vivir de la foto, aseguró Bérard.

Pero, ¿cómo un fotógrafo profesional puede hacerse valer frente a otros que tienen acceso a una cámara? Bérard propuso que debe demostrar sus conocimientos mediante su técnica.

“Es importante que el fotógrafo sea una persona siempre en búsqueda de inspiración. Otra cosa que lo distingue es la confianza que le tienen las personas que van a invertir en su proyecto”, dijo.

Entre los principios técnicos que destacó en su charla están la iluminación, la calibración de color, el retoque y el manejo de video.

Estos conocimientos, cuando son dominados, subrayó el ponente, pasan a un segundo plano para enfocarse meramente en el proceso artístico.

 “El éxito es continuo y lo importante es tratar de aprender de los errores, pues de algo negativo se pueden hacer mejores cosas. No hay que temer a cometer errores, pero hay que tratar de limitarlos lo más posible”, refirió.

El director de la División de Artes y Humanidades del CUAAD, Jorge Zambrano Ambrosio, reconoció el trabajo de Bérard, ya que es una prueba de cómo la tecnología puede ser utilizada al servicio de la creatividad.

“Es un hombre que presenta trabajos sorprendentes y osados con el manejo del color, pero también su fotografía tiene una parte íntima que combina una visión de exploración física, como la fluidez del movimiento, el color y la luz”, dijo.



Nota publicada en la edición 985


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