Foto: Abraham Aréchiga

Universidad

Historias y experiencias, claves en la innovación


Cuando una persona compra una experiencia, el precio pasa a ser un factor secundario, destacó especialista en la inauguración del Coloquio sobre Nuevos Paradigmas y Diseño

Por Iván Serrano Jáuregui
8 Octubre 2018

“¿Diseñas para pasar o para innovar?”. Es la pregunta que se replica en el Tercer Coloquio Internacional sobre Nuevos Paradigmas y Diseño (Cinpid), que inició actividades el pasado miércoles 3 de octubre en el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), en el Foro Boris Goldenblank del campus Huentitán.

Quien fue el encargado de inaugurar el encuentro con una charla fue Jorge Gómez Abrams, de Design and Business Innovation Institute Mexico.

Con un auditorio abarrotado, el especialista no adoctrinó sobre cómo implementar innovaciones en las empresas más exitosas, sino que dio a conocer estrategias que han emprendido algunas corporaciones para superar situaciones complicadas.

Para ello, ejemplificó lo que ocurre al interior de la planta de BMW, en San Luis Potosí, que “pese a ser la planta manufacturera más grande del mundo, de 300 hectáreas, se paga 10 por ciento menos a los trabajadores. Para evitar la rotación de empleados, la empresa buscó incentivar la pasión por la marca”, compartió.

Gómez Abrams indicó que la solución de BMW fue diseñar métodos para conocer las experiencias de cada empleado, por medio de ocho estaciones de experiencias vivenciales. Así fue como se dieron cuenta de que muchos trabajadores se sentían identificados, pero sabían que su salario no les permitiría tener uno de esos autos.

“Hoy todos los empleados tienen la oportunidad de conducir un BMW cada fin de semana, prestado por la compañía. La única condición es que lleven a la planta fotografías para ver cómo utilizaron el carro con sus familias y las experiencias que vivieron”, mencionó.

Esto es un ejemplo de innovación que involucra experiencias formidables para el empleado, que repercute en el rendimiento de la empresa, ya que es un salario emocional que compensa el económico, subrayó.

“Es más importante la inteligencia emocional y luego la inteligencia colectiva. Estos procesos son parte de la excelencia operacional. Ser eficiente es importante, pero es mejor ser excelente”, externó.

También habló del caso de la empresa de Hacienda de Chihuahua, que comercializa sotol, un destilado de la planta dasylirión que se produce en el norte del país, y cuyo reto es competir contra el tequila y el mezcal. Su mayor problema era la falta de identificación, y por eso la empresa estaba a punto de cerrar.

Tras consultar al equipo de trabajo de Gómez Abrams se realizó un análisis del mercado que más compraba sotol, que es China.

“Como la cultura china tiene una fascinación con las luces, decidimos hacer visible el valor de la bebida con oro comestible, con el que la hicimos brillante; luego creamos una botella con una tapadera con una luz integrada que se prendía e iluminaba el producto”, compartió.

Tras hacer varias pruebas, el producto resultó un éxito, y las ventas en China crecieron 300 por ciento de la noche a la mañana, ya que se convirtió en el centro de atracción de las fiestas.

“Diseñamos un ritual porque entendimos que las personas no compramos un producto, sino historias y experiencias. Cuando una persona compra una experiencia, el precio pasa a ser un factor secundario”, compartió.

Recalcó que es por eso que la innovación para la resolución de problemas comienza a ser un área indispensable en las corporaciones.

Las charlas del Cinpid continuaron hasta el 4 de octubre para estudiantes y académicos de las licenciaturas en Diseño Industrial, en Diseño para la Comunicación Gráfica, en Diseño de Interiores, entre otras; así como de las maestrías en Diseño y Desarrollo de Nuevos Productos; en Diseño e Innovación Industrial, y en Ergonomía.

El mismo miércoles comenzó un taller en el que 15 equipos de jóvenes del CUAAD y del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) buscaron solucionar un problema derivado del cambio climático, mediante una metodología de innovación. Esto implicó un ejercicio de vinculación entre ambos planteles para forjar la visión multidisciplinaria.

El coordinador de la maestría en Diseño y Desarrollo de Nuevos Productos, Alejandro Briseño Vilches, dijo en la inauguración que el encuentro permite llevar los proyectos a la multidisciplinariedad, y agradeció a los organizdores.



Nota publicada en la edición 988