Foto: Cortesía

Filme

Los años azules llega a las salas


La película, creada por talento de la Universidad de Guadalajara y producida por el DIS, puede ser vista en cines comerciales de siete ciudades del país

Por Iván Serrano Jáuregui
21 Enero 2019

Tras dos años de ser proyectada y triunfar en diversos festivales de cine, la cinta tapatía Los años azules, de la directora Sofía Gómez Córdova, egresada del Departamento de Imagen y Sonido (DIS), llegó a los cines comerciales el 18 de enero.

En los complejos Cinépolis y Cinemex de Guadalajara, Ciudad de México, Puebla, León, Mérida, Oaxaca y Toluca, el público podrá ser espectador de la historia de cinco jóvenes de distintas partes del país, quienes cohabitan en una casona del Centro tapatío y que participan de conflictos derivados de comenzar a vivir con gente desconocida.

La mayoría de los involucrados en la realización de Los años azules son egresados y docentes del DIS. Este departamento, del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), contribuyó en la producción con equipo de filmación, instalaciones y difusión.

Para Gómez Córdova “la película fue un paso importante en una serie de esfuerzos para encontrar métodos de gestión de recursos para producción y generación de audiencia, para conectar mejor con el público y generar una comunidad en torno a la película. Más allá de lo que la cinta logre como obra, esta exploración de hacer las cosas los más independientemente posible es algo que se queda con la comunidad, para que se pueda replicar y mejorar”.

Para llegar a los cines comerciales se gestó una asociación con la distribuidora Alfhabill, que fue la que logró la obtención del estímulo fiscal para distribución, del Artículo 189. La cineasta dijo que este fue uno de los procesos más difíciles, pues para una película como Los años azules, el costo de proyección es de cientos de miles de pesos.

 

Mayor aceptación entre los que han sido roomies
Además de los premios que Los años azules ha obtenido en distintos festivales, el éxito también se materializa con lo que la historia deja en la gente.

Gómez Córdova ha sentido el pulso de lo que esta obra audiovisual logra. “He escuchado comentarios de personas que han tenido una experiencia similar al de la historia, en el sentido de que vivieron la emancipación entre los veinte y treinta años, y compartieron espacio con personas distintas, en otra ciudad. Se sienten identificadas con las emociones que la película retrata. A la gente de provincia les gusta mucho sentir una conexión con el asunto de los acentos y las referencias a lugares que no son comunes en el cine mexicano”, describió.

De igual forma, compartió: “Me ha gustado mucho que personas de otras generaciones refieran sobre cómo se aborda el tema de la diversidad sexual, al incorporarlo con total normalidad. También de cómo a padres de familia el filme les hizo entender mejor a sus hijos”.

Dijo que este tipo de cine, el que habla de la cotidianidad, puede ser benéfico y que si se aborda de una forma inteligente, se pueden lograr productos valiosos que apelen a la empatía.

La también académica del CUAAD aseguró que seguirán en búsqueda de más ventanas para la distribución de la película. Recordó que para la producción estuvieron involucradas doce coproductoras y profesionales, y que al concluir el rodaje recibieron el apoyo del Gobierno de Jalisco, a través de la Comisión de Filmaciones, para afinar la postproducción.



Nota publicada en la edición 999


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