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Opinión

Aprender y enseñar ciencia


Por Ruth Padilla Muñoz
25 Febrero 2019

Hoy quiero hacer una breve reflexión sobre la compleja relación que existe en la enseñanza-aprendizaje de las ciencias, con motivo de haberse celebrado el pasado 11 de febrero el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia y por la relevancia que tiene la formación científica para un país que mostró los peores indicadores en la prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Programme for International Student Assessment, por su nombre en inglés, mejor conocido como PISA), aplicada en 2012:

El 47 por ciento de los alumnos mexicanos no alcanzan el nivel de competencias básico (nivel 2) en ciencias (promedio OCDE: 18 por ciento); 

Menos del 0.5 por ciento de los alumnos mexicanos de 15 años alcanza los niveles de competencia más altos (niveles 5 y 6) en ciencias (promedio OCDE: 8 por ciento);

El alumno promedio en México obtiene 415 puntos en ciencia. El puntaje promedio en la OCDE es de 501, una diferencia con México que equivale a poco menos de dos años de escolaridad1.

¿Qué evaluó la prueba del PISA 2012 en el área de Ciencia? La capacidad de los estudiantes para demostrar sus competencias en tres tipos de conocimiento científico, definidos como:

Conocimiento conceptual, sobre el contenido sustantivo de la ciencia (incluyendo sistemas físicos, sistemas biológicos, y ciencias de la tierra y del espacio);

Conocimiento procedimental, sobre la diversidad de métodos y prácticas que se emplean para establecer el conocimiento científico; 

Conocimiento epistemológico, sobre la manera en que las ideas se justifican y garantizan en ciencia, y el significado que tienen términos como teoría, hipótesis y observación2.

No se trata de que los estudiantes aprendan a encontrar nuevas respuestas a los viejos problemas y preguntas que ya han sido formuladas para abordar o descubrir situaciones de la realidad, sino de encontrar nuevas preguntas para plantear los problemas de una manera diferente, esto es, aplicar las bases de la ciencia en conjunto con el desarrollo y adquisición de nuevos instrumentos para abordar problemas hasta entonces inaccesibles como premisa del avance del conocimiento científico. A mi modo de ver, este es el principio del pensamiento disruptivo.

Entonces, la primera tarea que tenemos los docentes es animar a nuestros estudiantes a formular buenas preguntas que permitan modificar el abordaje de los problemas clásicos y, a partir de éstas, buscar, encontrar, discriminar y aplicar la información que los lleve a construir un marco conceptual, con base en el cual proponer procedimientos para demostrar o negar una hipótesis y/o responder las preguntas que inicialmente se formularon. Este sería a grandes rasgos y de manera simplista lo que definiría al aprendizaje basado en problemas cuando se aplica a las ciencias naturales y/o experimentales.

Las ciencias, por su propia naturaleza, son complejas, por fortuna hay un vasto campo de experiencias y métodos aplicados en otras latitudes para su enseñanza y aprendizaje, no obstante, hay una crisis en las instituciones educativas mexicanas que se refleja en las evaluaciones internacionales a las que hacía referencia en un principio. Me temo que los resultados que hoy "padecemos" están relacionados con un problema de actitud, donde predomina el temor hacia las llamadas "ciencias duras" a las que se asocia con extrema dificultad y despiertan por lo tanto un sentimiento de rechazo. Esta actitud se traslada a los alumnos desde la más tierna infancia y con ello se les coarta la posibilidad de descubrir las maravillas de la naturaleza, del universo, del todo en el que están inmersos desde antes de su nacimiento; se aniquila la capacidad de observación, de análisis de los fenómenos naturales y sociales, del espíritu inquisidor, del planteamiento de preguntas sobre la propia existencia y del mundo que los rodea. Una formación adecuada y un ambiente que estimule el espíritu científico permitirán avanzar en la difícil tarea de educar a las y los niños de un país que tiene urgencia de científicos y científicas.

1 Resultados de México en la prueba del PISA 2012: OCDE (2012) Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA)-PISA 2012, Resultados- México. En http://www.oecd.org/pisa/keyfindings/PISA-2012-results-mexico-ESP.pdf72b57c94aabb

2 PISA 2015 DRAFT SCIENCE FRAMEWORK, en http://educalab.es/documents/10180/19987/PISA2015ciencias.pdf/e87c7429-0b66-4f4e-b9ff-



Nota publicada en la edición 1004