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Opinión

Internet inclusivo y educación


Por Ruth Padilla Muñoz / Brenda Luna Chávez
1 Abril 2019

Es imposible abordar cualquier aspecto de la vida contemporánea sin tomar en cuenta el internet, ya que se ha convertido en una herramienta básica de la vida moderna y, por lo tanto, en parte de la educación de todos los tipos y niveles educativos; ambos elementos, al ser complementarios, no pueden manejarse como entidades distantes, dado que acompañan y promueven el desarrollo de la sociedad.

El acceso a internet es un elemento indispensable en las naciones desarrolladas y éste seguirá creciendo cada día a mayor velocidad. Sin embargo, y a pesar de que la brecha entre quienes tienen y no tienen internet se reduce cada año, en algunos países continúa habiendo una desaceleración en los servicios, esto según el Índice de Internet Inclusivo 2019 publicado por The Economist Intelligence Unit. Además, el estudio revela con qué frecuencia la gente usa internet, los beneficios que recibe y los obstáculos que enfrenta, desde la calidad de la conexión hasta la desconfianza de la información en línea.

Algunos de los hallazgos relevantes del estudio citado indican que el internet se ha convertido en una herramienta crucial para mejorar en el ámbito laboral, sin embargo, los emprendedores, empleados y por lo general las personas de los países de bajos ingresos son especialmente vulnerables a la mala conectividad. Cabe mencionar que el índice abarca 100 países que representan el 94 por ciento de la población mundial; el estudio también se compone de una encuesta que evalúa las percepciones de 5 mil 69 personas de 99 países sobre el uso del internet y sus efectos en la vida cotidiana.

Otro de los hallazgos publicados es el hecho de que las preocupaciones sobre la privacidad en línea siguen siendo altas, en tanto que en occidente la desconfianza en la información así como en los sitios web de los gobiernos ha disminuido. Algunos de los resultados muestran que “En el Índice de un Internet Inclusivo 2019, México se ubica en el lugar 45 de 100 países analizados. Por categoría, México ocupa el lugar 50 en Disponibilidad, el 56 en Asequibilidad, el 25 en Relevancia y el 19 en Capacidad.”.

La Disponibilidad se entiende como la calidad y amplitud de la infraestructura disponible requerida para el acceso y los niveles de uso de Internet; la Asequibilidad, es el costo del acceso en relación con los ingresos y el nivel de competencia en el mercado de internet; en tanto que la Relevancia, es un indicador relacionado con la existencia y el alcance del contenido en idioma local y contenido relevante.

Asimismo, los resultados del estudio revelan avances estancados en el cierre de la brecha digital entre los más pobres y el resto del mundo. También se están ampliando las divisiones digitales, los países de bajos ingresos están viendo una falta de progreso en el acceso a internet y las mejoras en la cobertura de la red, con una marcada desaceleración en comparación con el año pasado y el progreso logrado en otras partes del mundo.

Por otra parte, se ha avanzado en algunos aspectos del tema educativo, internet ha hecho posible una relación de muchos a muchos, fomentando las modalidades y la diversificación de los aprendizajes, pero, al mismo tiempo, la educación se ha convertido en un proceso más individualizado que antes, porque ofrece a cada persona una multiplicidad de opciones para elegir cómo aprender, cuándo y sobre qué aprender de acuerdo a los intereses individuales. Gracias al internet se ha facilitado que las personas además de las actividades educativas -en una educación a lo largo de la vida- realicen otras ocupaciones y deberes cotidianos.

Internet permite que un mayor número de individuos accedan a la educación en formatos más cómodos y libres, así como fortalecer los programas y modalidades de educación ya existentes, sin embargo, es necesario admitir que no es la única solución para atender las deficiencias de la formación o la carencia de profesorado en las instituciones educativas, menos aun cuando los problemas de conectividad, disponibilidad y acceso siguen siendo de grandes dimensiones en nuestro país.



Nota publicada en la edición 1009