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Sociedad

Urbanización que inunda a la ciudad


La transformación radical de las cuencas y las partes altas del Área Metropolitana de Guadalajara hace incrementar las zonas vulnerables a las inundaciones

Por Laura Sepúlveda Velázquez
3 Junio 2019

En 2018, se incrementaron de 300 a 350 las áreas de inundaciones en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) debido a diversos factores, como las urbanizaciones en las cuencas y zonas altas de la ciudad, que son las de mayor captación de agua, lo anterior lo señaló Luis Valdivia Ornelas, coordinador de la licenciatura en Geografía del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), al presentar el Mapa de riesgo por inundaciones en el Área Metropolitana de Guadalajara.

“Las zonas más vulnerables son el Centro Histórico, El Dean, Arenales Tapatíos, Plaza del Sol, Las Pintas, toda la parte baja que rodea el Cerro del 4, además de que existen problemas serios en las zonas de Osorio, San Andrés, Tesistán, Tabachines, Arroyo Hondo y Patria, donde recientemente se está incrementando”, informó Valdivia Ornelas.

Las inundaciones no sólo tienen que ver con un tema de infraestructura hidráulica o de creación de colectores, dijo, sino que es un conflicto de carácter integral. Infortunadamente, siempre la visión para tratar de resolver el problema es instalando colectores y corrigiendo los arroyos, pero eso ha sido un error histórico porque se relaciona con procesos de crecimiento urbano, agregó.

“La urbanización debe de adecuarse a las condiciones naturales del entorno, no debe de transformarse de manera radical como está sucediendo. No se puede urbanizar en las partes altas de las cuencas, pues las zonas altas son las de más captación de agua, y eso está sucediendo en el Cerro del 4, El Gachupín, Santa María, El Cielo, Santa Anita, Andares; están urbanizando zonas muy sensibles”.

Dijo que con la información con que se cuenta se puede establecer una política diferencial para atender el problema, ya que no son las mismas variables las que están involucradas en la generación de inundaciones, debido a que cada zona tiene sus particularidades técnicas.

“Entender este comportamiento tiene que ser a partir de un diagnóstico correcto para conocer el tamaño del problema, y a partir de ahí establecer políticas a corto, mediano y largo plazo que nos permitan mitigar el problema”, apuntó.

Valdivia Ornelas dijo que las inundaciones, a partir del año 2000, se han convertido en un problema muy serio; no son un tema que tiene que ver con que llueve mucho, sino con la manera en que la ciudad alteró las condiciones de su entorno.

“Otra parte se relaciona con la educación, tiene que reforzarse para que los ciudadanos seamos menos vulnerables ante los fenómenos naturales, porque las inundaciones van a continuar”.



Nota publicada en la edición 1016


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